Alphadjo Cisse, 'hat-trick' para la historia del Lamine Yamal del Milan: "Me recuerda a Robinho"
Se convirtió en el italiano más joven (19 años y 358 días) en marcar un triplete en Europa
"Jugando así no le hará la vida nada fácil a Leao", deslizó Rúben Amorim. Lo que podía parecer un 'brindis al sol' después de que Alphadjo Cisse (Treviso, 2006) se estrenara como goleador en la victoria de pretemporada sobre el Manchester United (2-4) no tardó en cristalizar. Rafael Leao se marchó traspasado al Galatasaray y Cisse, fichado del Cantanzaro en el mercado invernal a cambio de 8 millones de euros, se abrió paso en el primer equipo. "Existía la opción de salir cedido, pero el entrenador me dio la oportunidad de expresarme en el campo y supe aprovecharla. Quedarme aquí es una sensación fantástica, el Milan es uno de los clubes más grandes del mundo", reconocía. Y tanto que la está aprovechando. El internacional sub 21 italiano puede presumir de ser el 'Pichichi' del Milan con cinco goles en siete partidos (360'). Marcó en el estreno de la Serie A ante el Torino (1-2) y repitió frente a la Juventus (1-1). "Es una sensación única para mí. Nunca habría soñado con marcar un gol en mi debut", aseguraba. "Lo adoro, pero espero que no me oiga, porque si no se le subirá a la cabeza", bromeaba Amorim. Con su 'hat-trick' frente al Salzburgo (0-4) en Europa League entró en una nueva dimensión. Se convertía en el jugador italiano más joven (19 años y 358 días) en lograr un triplete en Europa. Atrás quedan los registros de Nicolò Tresoldi (22 años y 54 días) y Alessandro del Piero (23 años y 144 días). Es más, puede presumir, también, de ser el tercer goleador más precoz en firmar una 'tripletta' en la historia de la Europa League: únicamente le superan Joao Félix (19 años y 152 días) y Marko Pjaca (19 años y 219 días). Pudo marcar alguno más... pero Rúben Amorim optó por reservarle llegado el minuto 60. "No me debe nada, está ocupando su lugar. Puede ser muy explosivo. Tiene mucho corazón, pero puede mejorar en los entrenamientos y en los partidos. Tiene aspectos que mejorar y un gran potencial", señalaba el técnico 'rossonero'. Fabio Capello también aprovechó para pegarle un pequeño tirón de orejas en televisión: "Marcar tres goles en Europa no es fácil, pero te vi durante el partido y en varias ocasiones, cuando tenías el balón en los pies, lo pasaste hacia atrás cuando podías haberlo pasado hacia adelante. No caigas en este mal hábito. No me hagas enfadar, porque creo en ti ". 'Alpha', como le apodan, resta importancia al hecho de ser el 'Pichichi' del Milan. "Eso es secundario. Lo importante era ganar, y lo conseguimos", desliza Cisse, que destacó jugando de '9', pero habitúa a actuar como mediapunta y extremo: "Jugué de delantero con Italia. Es una experiencia que llevo conmigo y mis movimientos también son un poco así". Comparado con Lamine por su precocidad, Cisse tiene distintos referentes: "Tengo mi propio camino, por supuesto que tengo la ambición de alcanzar los niveles de Yamal. Me inspiro en Messi, también me gustaba Pogba en la Juve: me veo un poco reflejado en él en algunos de sus gestos". Massimo Ambrosini, ex del Milan, establecía otra comparación en 'Cronache di Spogliatoio': "Físicamente, me recuerda a Robinho. Tiene los pies muy abiertos y una forma de chutar que me recuerda a él, incluso lleva el mismo número de camiseta. Robinho, desde el punto de vista técnico, era increíblemente fuerte, corría muchísimo y tenía una calidad excepcional". Aún mejor que Ambrosini le conoce otro 'exrossonero' como Alberto Aquilani, que le dirigió la temporada pasada en el Cantanzaro: "Desde el primer día que lo vi el año pasado, supe de inmediato que era diferente. Posee cualidades excepcionales: técnicas, físicas y mentales. Incluso el sonido que hacía el balón era diferente con él, lo notamos enseguida. No me sorprende, realmente veo un enorme potencial en él". Una sensación generalizada entre todos sus entrenadores. "Alphadjo juega en la Serie A como juega en el campo con sus amigos. Sin presión. Es increíble cómo se adapta a diferentes niveles: con nosotros, era tres años menor que sus compañeros, pero parecía el mayor. Hace cosas que otros no hacen y veía los pases y los movimientos mucho antes que los demás”, apunta Paolo Sammarco, que le dirigió en la cantera del Hellas Verona. Terminó en el Milan... pero su destino en enero parecía Eindhoven. El PSV ya había enviado un avión privado a Italia para recogerle cuando los 'rossoneri' aumentaron su oferta. "Mi fichaje estaba prácticamente cerrado, pero apareció el Milan e inmediatamente cambié de opinión. Elegir este club fue una decisión fácil". Tan claro como su fichaje por el Milan, a pesar de sus raíces guineanas, tiene el país al que quiere representar: "Me siento 100% italiano; nací en Treviso y me crié aquí. Escuchar el himno de Mameli cuando visto la camiseta de la selección es una emoción única. He soportado insultos racistas en el campo en el pasado, y duelen, pero mi mejor respuesta siempre ha sido el silencio, el trabajo duro y los goles. Vestir la camiseta azul es mi mayor redención". El 'calcio' está de enhorabuena.
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