El milagro de Deco
El Barça ha configurado una plantilla profunda y de calidad sin grandes desembolsos
El Barça vive instalado en un momento de feliz casi permanente. Con una plantilla joven, una estrella como Lamine Yamal en pleno auge y un equipo que funciona casi a la perfección, las expectativas se han disparado. La mayor parte de los focos apuntan a Hansi Flick. El técnico alemán es el gran artífice del rendimiento excelso de un equipo al que solo le falta la Champions para confirmarse como uno de los equipos de moda. Pero el entrenador catalán no es el único culpable de este éxito. Deco, desde la dirección deportiva, ha conseguido dar una estabilidad económica al club, ajustar los salarios, dar profundidad a la plantilla y dotar a su técnico de infinidad de recursos en todas las posiciones del club. Y lo ha hecho desde la lógica, la mesura y la incorporación de futbolistas que, en muchos casos, no apuntaban a las quinielas de futuribles futbolistas del Barça. Fichar poco y bien ha sido la máxima del luso. Dos campeonatos de Liga, dos Supercopas de España y una Copa del Rey en tres temporadas, a la espera de lo que suceda en esta, son el preciado balance de un Deco que ha puesto orden en la tesorería del club. Y lo ha hecho sin devaluar a la plantilla, sino más bien todo lo contrario. La incorporación masiva de jugadores de la cantera ha permitido el director deportivo elegir minuciosamente los refuerzos necesarios, en muchos casos cuestionados, y lo visto sobre el terreno de juego, hasta la fecha, ha terminado por darle la razón. Las incorporaciones de Gordon y Adeyemi son los dos últimos claros ejemplos de ello. Además, Deco ha demostrado que no se casa con nadie y que ningún futbolista puede sentirse imprescindible en este Barça. Jugadores como Dembélé, Lewandowski o Ferran Torres han cerrado su etapa como barcelonistas y nadie se ha rasgado las vestiduras por ello. El mérito aumenta, además, si se compara con la trayectoria económica de las principales potencias europeas en esas cuatro temporadas con Deco al frente de las operaciones azulgrana. El balance entre fichajes y ventas del portugués le sale a devolver. Es decir, en positivo. 289,5 millones gastados para 20 incorporaciones por los 318 ingresados en las 31 ventas realizadas. 28 millones y medio de superávit. Por ponerlo en contexto en España, en esa misma franja de tiempo el Atlético presenta un balance de 175 millones en negativo y el Real Madrid de 408,5 millones. El que más se acerca al gasto moderado del Barça de Deco es el Bayern, que entre fichajes y ventas ofreció un balance negativo de 122,8 millones. Y, como casi siempre, las cifras se disparan si nos fijamos en la Premier. Los 569 millones del Arsenal, 618 del City o los 635 del Liverpool están a años luz del milagro en los despachos de Deco.
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