Arteta examina a Davide: "Cuando llegué me sentí un poco viejo"
Su Lille visita a un Arsenal que no perdió en Champions como local durante toda la pasada edición
Si Davide Ancelotti se desligó del 'cordón umbilical' que le unía con su padre Carlo para arrancar su carrera en los banquillos en solitario fue para vivir noches como la de hoy. Tras caer ante el Betis en la primera jornada de la Champions ante el Betis, le toca visitar al Arsenal de un Mikel Arteta que no perdió ni un sólo partido en el Emirates durante toda la pasada edición y se estrenó con triunfo en el Maradona contra el Nápoles. "Sabemos que tenemos que ser perfectos para ganar al Arsenal", decía en la previa un Davide Ancelotti que recordó la primera vez que pisó el Emirates. "Cuando llegué me sentí un poco viejo, aunque en realidad no lo soy tanto. Me sentí viejo porque cuando mi padre era entrenador del Chelsea yo estuve aquí. También jugamos aquí con el Napoli, con el Bayern y con el Real Madrid, por eso me siento como en casa". Aquella derrota contra el Betis fue dolorosa. No sólo por la remontada sufrida... sino por la expulsión de un Ethan Mbappé —le reemplazará un Dilan Bakwa que viene de marcar a pase del exsevillista Nianzou— a quien UEFA le impuso una sanción de tres partidos. Un pequeño 'borrón' en medio de un arranque de temporada que, a pesar de la ilusión que despertó la llegada de Davide al Pierre Mauroy, está superando todas las expectativas. Su Lille marcha segundo en Ligue 1, a un sólo punto del Mónaco, con cuatro victorias, un empate y una única derrota. Puede presumir, de hecho, de haber firmado el mejor inicio del club desde la temporada 20-21 con Galtier... cuando acabaron siendo campeones. Al igual que su padre, Davide está fortificando su Lille desde un modelo de juego que aboga por la practicidad. Apenas han marcado nueve goles en Ligue 1... pero son el que menos encaja (4) junto a Lyon y París FC. De esa solidez defensiva pasan las opciones del Lille para intentar sacar algo positivo del Emirates. En la recámara, Davide se guarda a un 'viejo rockero' con pasado en el Arsenal como Giroud, ex compañero de Arteta y autor de 105 goles en sus 254 partidos como 'gunner'. Uno de ellos, ante el Crystal Palace, 'Premio Puskas' en 2017. "Era una gran persona para tener en el vestuario. Recuerdo que, cuando llegó, tuvo un gran impacto". "Deseaba volver aquí", dijo el veterano ariete francés, que deberá batirse el cobre con un ex del Lille como Gabriel. "Queremos mantener el impulso", dijo el central brasileño, quien aprovechó para repasar su penalti fallado en la final contra el PSG. "Si hubiera tenido otro penalti, lo habría tirado. Mis compañeros me acompañaron mucho después. Estaba triste, pero he aprendido". Gabriel es, sin duda, uno de los grandes bastiones de un Arsenal que, más allá de la goleada recibida a manos del Brighton antes del parón, ha ganado todos sus partidos esta temporada. Arteta, aun así, considera que hay margen de mejora. "Estamos llegando a buenas posiciones de remate; sólo necesitamos ser más clínicos". Esta noche, examinará al Lille de Davide Ancelotti.
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