El vestuario del Madrid no tiene dudas
El Bernabéu empieza a impacientarse por las ocasiones que se escapan, pero dentro del equipo no hay alarma. Mourinho y sus jugadores creen que se está generando lo suficiente... y que el gol llegará
El Bernabéu empieza a impacientarse. El Madrid llega, genera, pisa el área rival y acumula ocasiones, pero el balón no termina de entrar. Y cuando las oportunidades se suceden sin encontrar premio, aparecen los pitos. La grada quiere más goles y los quiere ya. Sin embargo, esa impaciencia que se percibe fuera no tiene el mismo reflejo dentro del vestuario. Allí la sensación es de tranquilidad. El Real Madrid ha generado 15 ocasiones claras de gol en sus dos últimos partidos y solo ha conseguido marcar dos veces. El dato puede alimentar la preocupación desde fuera, pero la lectura que hacen Mourinho y los jugadores es muy diferente. Entienden que el equipo está llegando y que, precisamente por eso, no existe ningún motivo para cambiar el rumbo. Para el técnico portugués, la generación es la base de todo. El Madrid está encontrando espacios en transiciones rápidas, consigue instalarse en campo contrario y está llevando a sus atacantes a posiciones de peligro con frecuencia. Por eso el análisis hecho desde dentro habla de que el problema está en la eficacia y no en el funcionamiento ofensivo. El equipo está produciendo suficientes situaciones como para haber marcado muchos más goles y existe plena confianza en que esa diferencia entre ocasiones y goles terminará reduciéndose. Por eso los dos últimos partidos no han provocado una reflexión interna sobre la necesidad de cambiar la propuesta. Más bien al contrario. El mensaje es mantener lo que se está haciendo, seguir generando y mejorar en los últimos metros. La toma de decisiones, la precisión y la contundencia delante de la portería son los aspectos que deben dar el siguiente paso. Mourinho sabe, además, que la eficacia atraviesa rachas. Hay partidos en los que un equipo convierte prácticamente todo lo que genera y otros en los que necesita muchas ocasiones para encontrar la portería. El Madrid está viviendo ahora el segundo escenario, pero el técnico entiende que lo verdaderamente importante es estar del lado correcto de la ecuación, aquel en el que las oportunidades aparecen. Y están apareciendo. 15 ocasiones claras en dos encuentros son, para el cuerpo técnico, una señal positiva, especialmente en un equipo que todavía está asimilando algunos mecanismos y automatismos de la nueva propuesta. La conexión entre los hombres de ataque puede seguir creciendo, pero la materia prima ya existe y el equipo está consiguiendo generar peligro con regularidad. Mourinho tampoco quiere que sus jugadores pierdan confianza por una cuestión puntual de eficacia. El camino no se toca... pese al ruido y la impaciencia blanca. El Madrid tiene que ser más contundente, sí, pero no necesita dejar de hacer lo que le está permitiendo llegar una y otra vez al área rival.
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