Diomande, un extremo de dos caras
Une su desborde en ataque a un sacrificio atrás poco habitual en un extremo, y se gana el derecho a seguir en la izquierda cuando regrese Vinicius
Corría el minuto seis en Mestalla cuando Yan Diomande hizo lo que no suele aparecer en los resúmenes: una carrera de treinta metros hacia su propio campo para abortar una contra del Valencia. No hubo gol ni asistencia que celebrar en esa acción, solo un extremo devolviendo un esfuerzo que nadie le reclamaba. Esa zancada representa al futbolista que José Mourinho está moldeando en Valdebebas. El técnico portugués se refiere a él como un “producto no acabado”, y en la expresión cabe tanto el elogio como la advertencia. Entre la constelación de estrellas que acumula el vestuario blanco, el marfileño ha sido una de las caras nuevas que han empujado la buena racha del equipo. Y lo ha hecho desde una condición poco frecuente en un jugador de banda: la de ser tan útil en ataque como en repliegue, un extremo de dos caras que el Madrid llevaba tiempo necesitando. Su faceta de obrero convive con la de artista. En Mestalla, Diomande ganó 12 duelos, completó seis de ocho regates, forzó tres faltas y resolvió las tres entradas que intentó. No marcó otro de sus golazos, pero firmó su partido más laborioso, el que explica por qué cada semana se le ve más suelto y más integrado en los automatismos del grupo. En Valencia mostró la otra parte del oficio. Ayudar, repetir esfuerzos, no dar ningún balón por perdido y morder arriba. Son virtudes que rara vez acompañan a un extremo vistoso y virtuoso como él, y que suelen quedar relegadas a la cara B del puesto. Pese a ello, su faceta creativa tampoco ha dejado de crecer: es, junto a Mbappé, el segundo jugador con más regates completados de LaLiga (37), solo por detrás de Lamine Yamal (43). Y lo hace con menos minutos que ambos —714, frente a los 905 del azulgrana y los 1.073 del francés— y con el mejor porcentaje de acierto de los cuatro mejores regateadores del campeonato: casi un 65%. La incógnita llega con el parón. ¿Seguirá gobernando esa banda izquierda en la que tanto ha destacado, o el regreso de Vinicius lo empujará a la derecha? Y, en ese caso, ¿dónde encajará Arda Güler? Son preguntas que solo se despejarán cuando se cierre la ventana internacional. Lo que no admite debate es quién ha hecho más méritos para mandar en ese costado.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.