Vuelve la 'feliZidane' a Francia
ZZ debuta en casa tras dos victorias, y brotes verdes: dominio de balón, velocidad, gestión de cantera y libertad de movimientos
Dos partidos, dos victorias para Zinedine Zidane. Nada demasiado nuevo en la impresionante Francia que solo España logró tumbar en el Mundial. Pero nuestros vecinos van más allá, ven un salto con ZZ, en libertad, en juego, en talante. Un nuevo estilo que hoy se pone de largo en casa, ante Italia. El aura del legendario jugador y entrenador francés, el único en ganar tres Champions seguidas, ha elevado el hype galo, caído tras el Mundial pese a contar con una generación prodigiosa y el recibimiento debería ser por todo lo alto. El doble 0-1 fuera de casa, ante Turquía y Bélgica, coloca líder de su grupo en la Nations a Francia, a la que siguieron por TV 6,39 millones de espectadores en TF1 (4,3 el Inglaterra-España), por encima de la media de los partidos de la edición anterior de la competición. Y con un pico de 7,4 millones con el gol de Olise. Con Italia, que viene de derrotar 1-4 a Turquía, podría subir aún más. Zidane, que tampoco apretó por ganar un pastizal como otros técnicos (gana 300.000 euros al mes según L'equipe, pero se ha quitado los derechos de imagen, unos 40.000 por partido), algo que siempre gusta, se ha inventado a una nueva figura como Lucas Da Cunha, e hizo debutar a tres de una tacada con Andy Diouf y Jérémy Jacquet. No se veía nada igual desde 2010 con Blanc. Pero hay más, en su segundo partido consecutivo como visitante, Francia tuvo una posesión de balón del 65%... cambiando 9 de los 10 jugadores de campo de un partido a otro. Es una tendencia, no una casualidad. Como no lo es que como completara el 92,8% de sus pases en campo contrario ante Turquía, un récord en los últimos veinte años. Con presión mucho más alta que la que ejercía Didier Deschamps, "no tuvimos miedo de adentrarnos en la mitad del campo contrario, eso es lo que me gusta", dijo ZZ. "Quiere tener control técnico, poder abrir el juego. Queríamos alternar balones largos y cortos, de izquierda a derecha, tanto como fuera posible. Abrirlos al máximo. Y luego, en ataque, en el último tercio del campo, darlo todo", confiesa Pierre Kalulu. Un centro del campo más dinámico, con Camavinga más veloz que Rabiot, "vimos juego combinado en parejas, en tríos, hubo duplicación de jugadores, vimos movimientos", analiza Samuel Umtiti, campeón del mundo en 2018. "Nos quejábamos de que con Deschamps no había juego de ataque durante años, y ahora hay algo diferente, moderno, con desmarques, presión, jugadores que tocan el balón, muy técnicos. En general, están pasando cosas, y eso es lo más llamativo", aseguran en L'Equipe. Pero sobre todo hablan los jugadores de la "libertad" que le brinda el nuevo entrenador. "En el descanso, corrigió algunos detalles defensivos y algunas cosas en ataque, pero les da libertad a los jugadores; quiere que asuman la responsabilidad y hagan las cosas por sí mismos", añadió Lepaul, delantero del Stade Rennais. Junto a todo, esa sencillez con la que habla desde la altura de la leyenda que es y la espontaneidad con la que celebró el gol de Olise, casi inédita en su carrera. "Me dijo que que me soltara, que jugara y ayudara al equipo", explicó Lucas Da Cunha. "Te da la oportunidad de demostrar de lo que eres capaz", cerró Jérémy Jacquet.
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