Da igual cómo juegues que España te va a ganar
La contracrónica del Croacia - España
España también sabe ganar los partidos de pierna fuerte. Lo demostró en la final del Mundial ante Argentina y lo ratificó ante Croacia, en un partido más exigente si cabe. Porque Croacia planteó un infierno de partido a nivel físico y con una buena dosis de buen fútbol, pero España reaccionó con una segunda parte maravillosa. Cuando este equipo se pone a jugar, no hay quien le gane. Pleno en este parón de cuatro partidos y ya van 43 partidos seguidos sin perder. Histórico. El orgullo croata salió a relucir ante España. Tras el 0-7 del sábado pasado, el equipo de Modric planteó un partido muy agresivo e intimidó a la campeona del mundo durante casi toda la primera parte. Croacia tenía dos opciones: bajar los brazos o unirse y rebelarse tras la lamentable actuación ante los ingleses. Eligieron lo segundo y dejaron claro que la abultada derrota del sábado fue solo un pésimo día en la oficina. Terminó perdiendo porque ganar a la mejor selección del mundo es casi una misión imposible cuando coge el hilo. Y España lo cogió en una segunda parte sublime, pero Croacia demostró que no está muerta. Unai Simón tuvo más trabajo en Split ante Croacia que en todo el Mundial. Y lo solventó de manera sobresaliente. El gol de Perisic llegó tras un paradón suyo a remate de Matanovic y antes había salvado a España con otro paradón espectacular. Siguió su acierto en la segunda mitad con un paradón a Perisic en el 77'. Unai Simón no tiene la vitola de mejor portero del mundo, pero es uno de los grandes y sus partidos con la selección son para que le den el premio en la gala del Balón de Oro. Si no lo han visto, pongan el partido otra vez en el minuto 45 y vean el control de Pedri y el pase al hueco que le dio a Lamine. La jugada acabó en saque de puerta porque el delantero intentó definir al primer palo como en el Pizjuán, pero la maniobra del canario sigue siendo inolvidable. El balón cayó del cielo y Pedri lo durmió de un toque, dejando la pelota perfecta para poner un pase tenso entre el lateral y el central que recibió Lamine. La mejor acción del partido, de largo. Dijo De la Fuente que el plan con los internacionales era que ninguno de ellos superara los 270 minutos. Un plan perfectamente estudiado que el seleccionador se vio obligado a modificar para intentar sumar los tres puntos ante Croacia. Se saltó la norma con la estrella de la selección, un Lamine Yamal que empezó el duelo con 203 minutos a sus espaldas y que con la regla en la mano debió ser sustituido en el 67'. Pero al fútbol no se juega con reloj y De la Fuente apuró todo lo que pudo y le quitó en el 78'. Pues se enfadó Lamine por el cambio... Cuando España está en apuros, De la Fuente frota la lámpara y sale Mikel Merino. Otra vez él para marcar los goles clave, los de la remontada ante Croacia que permiten a la selección obtener la clasificación para los cuartos de final. El delantero acertó primero en el 61' con un disparo lleno de templanza ajustado al palo con el interior del pie. Y el segundo, para no romper tradiciones, en el 88'. Otra obra de arte, con un control orientado espectacular y un zurdazo arriba inapelable. Cucurella jugó los últimos diez minutos bajo una tremenda pitada por la roja que vio Perisic. El croata se lo llevó por delante y el colegiado le sacó la segunda amarilla. Intentó el VAR rescatar al autor del gol balcánico pero no hubo manera, así que la afición la tomó con Cucu. ¡Qué presión! El problema para Cucurella es que sin quererlo y merecerlo le pitan también en Alemania por aquella mano en los cuartos de final de la Euro. No se lo merece.
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