Skip to content

Friday, September 4, 2026

Gigantum.net
Soccer

Bernat: "Entrenar con Messi es una barbaridad; no creo que vayamos a ver a otro como él"

El valenciano, tras pasar varias veces por quirófano, busca en el Eibar recuperar su mejor nivel tras una carrera brillante en Bayern y PSG

· 2,036 words

Por la banda izquierda de Ipurua asoman 18 títulos desde que en el mes de febrero Juan Bernat (Cullera, 1993) acudiera a la llamada de César Palacios para fichar por el Eibar. Tras pasar dos veces por el quirófano por una pubalgia, el lateral se refugiaba en el ambiente familiar armero para volver disfrutar de su pasión por el fútbol. Ha compartido vestuario con jugadores como Mbappé, Messi, Neymar, Ribéry o Robben, pero no se le caen los anillos por jugar en un club humilde como el Eibar, donde encajó de maravilla desde el primer día y ahora busca recuperar su mejor nivel. Cree que hay plantilla para soñar con cosas grandes y no renuncia a nada. Después de un par de temporadas en las que las lesiones le han impedido tener continuidad, por fin ha podido tener una pretemporada en condiciones. ¿Cómo se encuentra? Mi primer objetivo era poder hacer una pretemporada completa. En año y medio he tenido dos operaciones de pubalgia que no me han dejado tener continuidad. Quería empezar entrenando desde el principio para poder llegar en las mejores condiciones al inicio liguero y creo que voy por buen camino. ¿Cómo fueron esos meses entrenando en solitario para recuperarse de la lesión? ¿Se le pasó por la cabeza dejar el fútbol en algún momento? Difíciles. Quería jugar al fútbol en España y mi situación era complicada. Tenía claro que no lo iba a dejar, pero tampoco me apetecía salir al extranjero. Con 32 años me veía bien. Es verdad que había tenido mala suerte con las dos lesiones, sabía que tenía que trabajar mucho y mantenerme bien físicamente para aprovechar la oportunidad cuando me llegara, aunque el ritmo te lo da la competición y por muy fuerte que entrenes en solitario, no estás igual los compañeros. En esos momentos uno ve quiénes están de verdad ahí. Siempre he tenido claro cuál es mi círculo cercano que son la familia y los amigos. Cuando juegas en grandes equipos siempre se te acerca gente, pero tengo buen ojo para detectar eso y no he tenido ningún problema. Estuve en Valencia durante todo ese tiempo y disfrutando de otro aspecto de la vida que no había tenido durante muchos años. El fútbol encima es cruel porque cuando sales de la rueda luego no es fácil volver. La gente se olvida cuando estás fuera un tiempo. Ocho meses sin competir ya era mucho tiempo y no quería estar más tiempo. Quería volver a engancharme y coger ritmo para poder acabar la temporada. Cuando llegué al Eibar tuve mala suerte porque después de mi debut me hice daño en el tobillo. Volví a las dos semanas, pero no estaba bien y tuve que parar otra vez. Sólo pude jugar dos partidos de inicio y tampoco cogí mucho ritmo. Ha sido titular en las tres primeras jornadas a un buen nivel. ¿Cuánto le queda para llegar a tu mejor versión? Me he encontrado bien en estos dos primeros partidos. Cada día estoy mejor, con más ritmo y fuerza en las piernas. Creo que estoy cerca de llegar al 100% y ojalá pueda seguir disfrutando del fútbol que al final es lo que quiero. Ha estado muchos años en el extranjero y priorizó seguir en el fútbol español. ¿Por qué eligió el Eibar? La última operación de pubalgia coincidió con el final de la temporada. Estuve todo el verano recuperándome y la verdad es que después de todo eso, tampoco tenía muchas opciones en España. Cuando salió la posibilidad de venir al Eibar, no me lo pensé dos veces. Hay muchos jugadores que cuando lo han ganado todo, como es su caso, deciden irse lejos para ganar mucho dinero. En su caso ha sido al revés. En muchos sitios podría tener un sueldo mucho más alto del que tiene en el Eibar. Conseguí muchos títulos en el extranjero, que era uno de mis objetivos. No es fácil ganar títulos porque son pocos los equipos que lo hacen y en ese aspecto lo cumplí. Había estado nueve años fuera de España y tenía la espinita de disfrutar del fútbol en mi país. El dinero no era algo que me importara porque lo que quería era estar aquí. ¿Cómo cambia el chip un futbolista de jugar partidos de Champions en grandes escenarios a hacerlo en una categoría como Segunda? Con humildad. A mí lo que me gusta es jugar al fútbol y competir. Es verdad que he jugado en grandes equipos y en competiciones europeas, pero ahora estoy disfrutando mucho aquí. Venir a entrenar todos los días es un placer y ojalá podamos conseguir grandes cosas esta temporada. Creo que tenemos un grupo muy bueno. ¿Cambiaría alguno de sus 18 títulos por subir a Primera con el Eibar? Sin duda. Por subir a Primera con el Eibar, cambiaba alguno seguro. Ha pasado de convivir en un vestuario como el del Bayern o el PSG a hacerlo en el del Eibar. Las diferencias tienen que ser considerables, ¿no? Allí hay jugadores muy reconocidos mundialmente y no siempre es fácil manejar los egos. Además, en esos equipos hay muchas nacionalidades dentro del vestuario y a veces por el tema de los idiomas no nos entendemos todos igual. Aquí todos hablamos castellano, nos llevamos muy bien entre todos y el ambiente es increíble. ¿Qué destacaría del Eibar? Somos una cuadrilla de amigos. Todos nos llevamos bien. Disfrutamos entrenando y compitiendo. El día que me vaya del Eibar me llevaré grandes amigos y grandes personas. Es un placer compartir el día a día con los compañeros, con los trabajadores, con el director deportivo y con la presidenta. El Eibar es un club muy top en ese aspecto. ¿Uno llega a valorar los títulos ligueros en clubes como Bayern y PSG en los que todo el mundo les da por campeones desde la primera jornada? Sí se valora. Los futbolistas competimos para ganar títulos. Es verdad que con Bayern y PSG éramos muy favoritos y dominábamos la mayoría de los partidos, pero claro que los disfrutas. En el fútbol va todo muy deprisa y cuando me retire, podré decir que he hecho una gran carrera. A mí me gusta jugar al fútbol más allá del equipo en el que esté y creo que hoy se está perdiendo esa esencia. A la gente joven cada vez le gusta menos. Es verdad que el fútbol es cada vez más físico. Hace 15 años veías a muchos niños jugando en la calle al fútbol. Ahora hay muchas más distracciones que tampoco ayudan y eso es lo que echo de menos. Con el palmarés llama la atención sus pocas internacionalidades. ¿Cree que al jugador español se le valora menos cuando está fuera? Puede que cuando estás fuera de España no tengas tanto alcance, pero estoy orgulloso de mis once internacionalidades. ¿Qué podría haber ido más veces convocado? Igual sí. Pero representar a tu país es una de las cosas más bonitas. En la Selección hay un nivel muy alto, mucha competencia en todos los puestos y es difícil entrar en una convocatoria. A su edad y con todo el recorrido que tiene, ¿aún se pone nervioso antes de un partido? Siempre tienes el gusanillo antes del partido de querer ganar y hacerlo bien. Obviamente, la presión no es la misma, pero esos nervios el día antes siempre están ahí. El día que desaparezca todo eso, será el momento de dejarlo. Son muchos los niños que sueñan con ser futbolistas, pero muy pocos llegan a serlo. ¿En qué momento sintió que podía vivir del fútbol? Desde que tenía 6 años soñaba con ser futbolista y he hecho todo lo posible para lograrlo, aunque luego siempre hay variantes que pueden impedírtelo. En mi cabeza tenía claro que iba a lograrlo, aunque no es fácil porque muchos niños quieren ser futbolistas y la mayoría no lo consiguen. Ha habido un esfuerzo detrás y siempre he sido muy disciplinado. Cuando tienes pasión por algo y haces todo lo posible por lograrlo, lo puedes conseguir. El talento lo traía de serie, pero ¿cuánto de importante fueron sus padres en ese recorrido por las categorías inferiores del Valencia? Mucho. Desde los 6 años hasta los 18 eran los que me llevaban a los entrenamientos y a los partidos. He sido muy afortunado de tener los padres que tengo y en parte soy futbolista gracias a ellos. Son los mejores padres del mundo. Pasó de debutar con el Valencia a en cuestión de dos años estar en un vestuario como el del Bayern. Todo fue muy rápido. ¿En algún momento tuvieron que bajarle de la nube? No hizo falta por la forma en la que me habían educado. Siempre he estado muy unido a ellos y he tenido las cosas claras. No he tenido ningún momento malo en ese sentido. Tampoco me agobiaban mucho con el tema del fútbol. Hoy en día se ven algunos padres que tienen más ganas que sus hijos de ser futbolista. En ese aspecto tuve suerte. Ellos sabían que me gustaba el fútbol, me dejaban disfrutar y si algún día me tenían que decir que lo había hecho mal, lo hacían. ¿Trabajar con Guardiola cambió su manera de entender el juego? Había visto mucho al Barcelona de Pep porque a mí es el fútbol que más me gusta. Intentar ser superior al rival a través del control del balón. El día a día con él en Munich era un privilegio. Para mí es el mejor entrenador de la historia. Aprender y entrenar con él fue un placer. ¿Se ve como entrenador en un futuro? Hasta hace unos años no me veía, pero ahora que se acerca el final, aunque espero que aún me queden unas temporadas, estoy cambiando de idea. Puede que me pique el gusanillo. Intentaré sacarme el título y probaré. Si veo que no me termina de convencer lo dejaré porque me gusta hacer las cosas si sientes pasión por ellas. Messi, Mbappé, Neymar, Robben, Ribéry, Neuer... Pocos jugadores pueden presumir de haber compartido vestuario con tantas estrellas como usted. ¿Le falta alguno? Cristiano es el que me falta, pero puedo estar más que satisfecho de haber entrenado a diario con todos esos jugadores. ¿Cómo es compartir banda con Mbappé o Neymar? Cuando les doblas, muchas veces sabes que no te van a dar el balón, pero lo haces para quitarles algún rival de encima y para que así ellos tengan más posibilidades de ver portería. Son jugadores que tienen un uno contra uno bestial y no es que no te la den porque no quieran, sino porque es lo mejor para el equipo. No se caracterizan por defender mucho, pero entre los mediocentros y los defensas equilibramos un poco eso. Los que han jugado con Messi dicen que lo que hace en los entrenamientos es más impactante que lo que hace en los partidos. En los entrenamientos siempre hay partidos más reducidos, entra más veces en contacto con el balón y ahí se ven más acciones repetidas. Es una barbaridad. Es el mejor jugador de la historia y no creo que vayamos a ver otro como él. Cuando está dentro del campo con tipos de ese nivel, ¿llega a disfrutar como un espectador de lo que hacen? Sí, disfrutas y además te lo pasas bien jugando con ellos porque entienden el fútbol, aguantan la pelota en situaciones complicados y tienen capacidad para decidir los partidos. ¿A su edad uno piensa más en seguir creciendo a todos los niveles o en mantener su estado de un año a otro? Siempre intentas mejorar, pero por edad vamos a ir hacia abajo. Hoy en día se miden todos los datos físicos y si no eres capaz de mantener eso, no te va a dar para competir porque el fútbol ha evolucionado mucho y hay que estar muy preparado. Tenemos muchos más recursos para cuidarnos. Somos atletas y el objetivo es tener continuidad y jugar todo lo que se pueda. ¿Se cuida mucho fuera del campo? Siempre me ha gustado mucho cuidarme y entrenar. Le dedico muchas horas al gimnasio. La genética también me ayuda y es agradecida conmigo. Al final vivo de mi cuerpo y trato de cuidarme todo lo que puedo.

Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.