Skip to content

Tuesday, September 1, 2026

Gigantum.net
Soccer

Bellingham juega en su posición favorita

'Al otro lado del espejo', una opinión de Alfredo Relaño

· 364 words

La buena cara actual del Madrid tiene varias causas, quizá la más destacable el renacimiento de Bellingham, que ha recuperado protagonismo y gol. Mbappé también ha levantado respecto al curso pasado, pero en su caso arrastró una lesión (con el descalzaperros de la rodilla equivocada) y su relación con Arbeloa llegó a ser demasiado mala. Pero sabíamos Mbappé seguía ahí, mientras que lo mejor de Bellingham empezaba a quedar muy lejos. En el Mundial ya le vimos bien, lo mismo que a Mbappé, lo que en ambos casos despertó la sospecha maliciosa de si no se habrían reservado voluntariamente para él, pero echemos pelillos a la mar. Ahora están bien, no hay Mundial en el horizonte y ambos participan, como todo el grupo, de una especie de “espíritu de enmienda” muy positivo. Yo creo que hasta se le nota a Mourinho, ajeno a estas dos últimas temporadas malas, pero consciente quizá de que algunas conductas de su primer paso por aquí no fueron buenas para nada ni para nadie. De sabios es rectificar. Volviendo a Bellingham, está jugando en su posición favorita, detrás del punta y cerca del gol, con el que emparenta con facilidad. Mourinho diseñó en torno a él un 4-2-3-1 que la práctica convierte en ocasiones en un 4-2-4, táctica común en los años sesenta, cuando conocí el fútbol y nos referíamos al centro del campo como ‘la zona ancha’, por tan pocos jugadores como se afanaban en ella, transitando de ida y vuelta. No era tanto zona de puna y elaboración como ahora, sino más bien de paso. De los cuatro de arriba, dos eran extremos, uno delantero centro en punta y el otro, un interior que se retrasaba para dar luz al ataque y llegar al remate por sorpresa. Así pueden jugar Bellingham y el Madrid partidos de trámite fácil, pero cuando salgan las corridas en puntas habrá que poblar más el medio campo. Ya veremos si sacrificando uno de los extremos y confiando ese puesto a un Güler o un Bernardo Silva, o alejando al inglés del área… o las dos cosas. Pero ese talle de avispa que supone el 4-2-4 tendrá que engordar en los días grandes.

Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.