Remco Evenepoel detiene el tiempo y conquista su cuarto arcoíris seguido
El belga firma en Montreal una exhibición histórica, aventaja en 57 segundos a Ganna y se convierte en el primer ciclista que enlaza cuatro títulos mundiales de contrarreloj; Iván Romeo termina 15º y Pablo Castrillo, 24º
El tiempo, ese adversario que a nadie perdona, volvió a inclinarse ante Remco Evenepoel. En Montreal, entre curvas que escondían emboscadas y rectas que exigían el último aliento de vatios, el belga viajó de nuevo por delante del reloj. Lo detuvo en 44:53, se ciñó su cuarto arcoíris consecutivo y transformó una prueba pensada para medir segundos en el escaparate de una superioridad que ya no admite discusión. Salió el último, envuelto en los colores que nadie ha logrado arrebatarle desde 2023, cargando sobre los hombros un favoritismo capaz de doblegar a cualquier corredor. A Remco, sin embargo, la presión no lo frena: lo enciende. En el primer parcial ya sacaba diez segundos a Jakob Söderqvist; en el segundo, había dejado a Filippo Ganna a 41; y cuando el trazado empezó a pasar factura, todavía estiró más su renta, rozando el minuto de ventaja. No hubo combate por el oro, sino una rendición progresiva, anunciada kilómetro a kilómetro. Encajado sobre la máquina, quieto de cintura para arriba y desatado de piernas, Evenepoel cruzó Montreal como si las calles fueran suyas desde el principio. Ni el viento le arrancó un gesto, ni sus rivales le sembraron la más mínima duda. La meta se limitó a poner número a una sentencia que llevaba horas escrita. Ganna, gigante de la especialidad, cedió 57 segundos y una plata de gran mérito, empequeñecida sin embargo por la magnitud de la hazaña belga. El bronce alumbró el futuro de Paul Seixas: con solo 19 años, el francés firmó una carrera soberbia y cerró a 1:13, prueba de que su talento no entiende de calendarios ni de límites. Brandon McNulty fue cuarto, a 1:25, a apenas doce segundos del podio. Söderqvist, Küng, Del Toro, Asgreen, Hoole y Thornley completaron el top ten. España se quedó lejos de las medallas. Iván Romeo terminó 15º, a 2:14, sin hallar el punto de velocidad necesario para asaltar la zona noble. Pablo Castrillo, campeón de España, acabó 24º, a 2:41. Evenepoel igualó así los cuatro mundiales de Fabian Cancellara y Tony Martin, pero firmó una gesta inédita: los suyos han llegado uno tras otro, sin interrupción. Cuatro años, cuatro arcoíris, un solo dueño. Montreal puso el decorado; Remco, una vez más, volvió a detener la hora ante sus propios límites.
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