Con la facilidad de Messi
La contracrónica del España - República Checa
Lamine recibió, levantó la cabeza y puso el balón directamente en la escuadra para hacer el 1-0. Sin carrerilla, sin aparente esfuerzo, sin darle importancia. En el minuto 6. El crack de la selección cada día se parece más a Messi a la hora de hacer que lo extraordinario parezca sencillo. Juega como el chaval que se sienta a jugar con la Play y sabe que puede hacer lo que quiera con los botones. Regatea, acelera, frena y coloca la pelota donde quiere. España, y esta es una de las principales diferencias con los campeones de 2010, tiene un futbolista único. No fue el mejor partido de España, pero aún así dejó minutos, sobre todo en la primera parte, de un nivel inalcanzable para el resto. Cuando la selección coge el hilo y empieza a tocar al primer toque a toda velocidad, no hay quien frene a este equipo. España ganó 3-1 y hasta sufrió un poco, pero analizando la totalidad del encuentro pudo imponerse por muchos goles más. Hasta cuando no firma un partido redondo, el nivel que alcanza es sobresaliente. En la España de Luis de la Fuente, Baena se ha convertido en un pilar. Da gusto verle. Con la selección saca todos sus trucos y regala todo tipo de controles y asistencias al primer toque que ponen en pie al estadio y que le pillan todos sus socios de alrededor. Baena, Rodri, Olmo, Lamine, Pedri, Fabián... lo del centro del campo de España es de locos. La mano española se empieza a notar en la República Checa. Santi Denia y Pablo Amo han empezado a dejar su sello en una selección que, pese a sufrir durante muchos minutos el vendaval de España, aguantó de pie y trató de no renunciar nunca al balón. No era precisamente un escenario para lucirse, pero dejó algunas pinceladas interesantes y con el 2-1, un golazo, metió la incertidumbre al equipo de De la Fuente. En esta República Checa siempre hay intención de jugar, de salir con el balón y de construir desde atrás incluso cuando enfrente está una España que con su presión apenas concede tiempo para respirar. Fresneda y Fran García, dos laterales que no estaban en la lista inicial, fueron titulares ante la República Checa. Y los dos se marcaron un partidazo. Fran, en su línea habitual, fue un avión, mostrándose superior físicamente en cada duelo y en cada arrancada. Fresneda jugó como si llevara un buen puñado de internacionalidades a sus espaldas, como si llevara toda la vida jugando por detrás de Lamine Yamal. Otros dos ejemplos de que este equipo funciona juegue quien juegue. España, que encajó un gol en todo el Mundial,. ya ha recibido cuatro en los tres primeros partidos de la Liga de las Naciones. No es un drama. Y de hecho, posiblemente, sea lo normal. Lo que no fue normal fue la racha de España en el Mundial y la concentración defensiva que tuvo todo el equipo durante la Copa del Mundo. Un ejercicio defensivo perfecto que probablemente no se volverá a ver en un Mundial. Y no son cinco los goles encajados porque el colegiado del encuentro vio una faltita de Sadilek sobre Le Normand con la que anuló el gol del empate checo, que llegó tras un error garrafal de Raya. Al portero de España se le escapó el balón sobre la línea de gol y se lo dejó a Naderi para que remachara el balón a la red. El colegiado vio un agarrón en la frontal del área y anuló el gol de la República Checa para incredulidad de Santi Denia.
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