Lunin, el 'clasicómano' del Madrid
Ha ganado cuatro de sus cinco partidos con el Barça, el rival al que más veces se ha medido de blanco
La vida de portero suplente del Real Madrid puede ser muy fácil o muy difícil. Todo depende de la actitud ante la realidad de verse opacado por el mejor guardameta del mundo. Andriy Lunin ha optado por el estoicismo, pero sus datos ante el Barça merecen ser revisados y valorados en su justa medida. En la mañana del domingo, la noticia de la baja de Thibaut Courtois cayó como una losa sobre el madridismo. Privado ya de Vinicius, el equipo debía viajar a Barcelona sin uno de sus jugadores más diferenciales, y sin duda uno de los pilares del equipo. Sin ir más lejos, determinante en la victoria en el partido de Champions de la semana pasada ante el Leipzig. Todos los ojos se volvieron entonces a Lunin, sin minutos de juego a lo largo de toda la temporada y, de repente, delante de uno de los mejores ataques del mundo. Un 'miura' al que miró de frente sin necesidad de alardes. La actuación de Lunin en el Camp Nou estuvo a la altura. Marcó territorio en las salidas y los balones por alto, frenó con solvencia los primeros intentos del Barça (un par de disparos de Gordon) y, sobre todo, sacó una mano milagrosa, ya en el segundo tiempo a un remate de Gerard Martín que olía a 2-1. Era el peor momento del Madrid en el partido, tras el empate culé, un remate de Raphinha que, tras colarse entre las piernas de Bellngham, dejó al ucraniano sin capacidad de respuesta. Fue la única mancha en un expediente inmaculado, que hubiera firmado el mismísimo Courtois. De hecho, la de este domingo fue la cuarta victoria de Lunin en los cinco Clásicos que ha jugado como portero del Madrid. Los culés y el Atlético son los equipos a los que más veces se ha medido, cinco, pero su balance ante los catalanes resulta extraordinario: cuatro partidos ganados de cinco, un 80% de éxitos, muy por encima de la media histórica del club, que se sitúa ligeramente por encima del 50%. Sin ir más lejos, Courtois ha ganado 7 de 18 duelos ante el Barça. Como Courtois se recuperó de la rotura de cruzado que puso a Lunin bajo palos en la temporada 23-24, con actuaciones como la legendaria tanda de penaltis en el Etihad, el belga dejará atrás la gripe y, posiblemente este mismo domingo, volverá a mandar a Lunin al banquillo de suplentes. El ucraniano lo asumirá con su impasibilidad habitual, con la idea de seguir trabajando para estar listo cuando el Madrid vuelva a necesitarle. El abrazo de Mou nada más terminar el partido en Barcelona, buscando al portero antes que a ningún otro jugador, es toda la gasolina que necesita Lunin, el rey de los Clásicos en este Madrid.
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