Manuel Lalinde: “Hemos recibido ofertas de EE.UU., Azerbaiyán, China, Marruecos y Qatar por la Supercopa”
El director general de la RFEF desvela el interés internacional por albergar la competición en el foro 'El futuro de las retransmisiones deportivas', organizado por MARCA y DAZN
El futuro de los derechos audiovisuales del fútbol, la búsqueda de nuevas audiencias y la expansión internacional de las competiciones fueron algunos de los principales asuntos abordados en la mesa ‘Fútbol: Cómo se compite por la audiencia global’, celebrada durante el encuentro El futuro de las retransmisiones deportivas, organizado por MARCA y DAZN. Un coloquio que contó con la participación de Martín Pardo, Head of Rights de DAZN, y Manuel Lalinde, director general de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que analizaron los retos de una industria en plena transformación y las nuevas oportunidades de negocio que se presentan tanto para las competiciones como para las plataformas. Una de las principales revelaciones llegó de la mano de Manuel Lalinde, que abordó el futuro de la Supercopa de España y las posibilidades de seguir aumentando sus ingresos. “Los ingresos han crecido mucho en los últimos años por la Supercopa de España, pero sí hay margen para seguir creciendo”, aseguró el director general de la RFEF, que recordó la evolución de una competición que cambió su formato en 2019. “Lo que hemos conseguido ha sido consolidarlo, madurarlo y, sobre todo, convertirlo en un producto premium”, explicó. En este sentido, Lalinde desveló el enorme interés internacional que despertó la necesidad de encontrar una sede alternativa a Arabia Saudí para la edición de 2027. La coincidencia con la Copa de Asia obligó a buscar un nuevo escenario, una circunstancia que permitió comprobar el atractivo de la competición en otros mercados. “Nos sorprendió mucho el nivel de aceptación que hubo y las ofertas que recibimos. Hemos recibido ofertas de países como Estados Unidos, China, Azerbaiyán, Marruecos y Qatar”, señaló. Especialmente llamativo fue el interés estadounidense: “De Estados Unidos hubo ofertas muy importantes, vinculadas al Mundial”. Finalmente, la Supercopa de España se disputará en Estambul, con las semifinales los días 2 y 3 de febrero y la final el 6 de febrero de 2027, y podrá verse en más de 150 países. La Federación mantiene su contrato con Arabia Saudí hasta 2030, aunque Lalinde considera que todavía existe recorrido para aumentar la rentabilidad de la competición. “Creo que hay margen de mejora tanto por cambiar de sede como por derechos audiovisuales”, apuntó. Otro de los asuntos que centraron el debate fue la evolución de Primera Federación, una competición que ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años gracias a su mayor exposición televisiva. Lalinde destacó el papel de las plataformas como DAZN en este proceso, especialmente después de que el proyecto de televisión propia de la Federación no terminara de alcanzar los objetivos previstos. “La Primera Federación venía de intentos fallidos de crear su propia OTT, con 25.000 clientes. Ahora mismo, estar en plataformas como DAZN nos supone tener un canal lineal en el que se pueden ver los diez mejores partidos de cada jornada y casi cinco millones de clientes potenciales”, explicó. Un cambio de estrategia que ha permitido pasar de un modelo centrado principalmente en los ingresos por derechos audiovisuales a otro en el que la visibilidad y la exposición de la competición también desempeñan un papel fundamental. Los números reflejan esa evolución. “Hace dos años, los ingresos por derechos audiovisuales de Primera Federación estaban alrededor de los tres millones de euros. El año pasado superamos los cinco millones y creo que este año vamos a estar más cerca de los seis”, aseguró Lalinde. Para el director general de la Federación, el objetivo es que esta mayor distribución permita consolidar definitivamente el producto en los próximos años. Martín Pardo, por su parte, defendió el valor que DAZN aporta a las competiciones más allá de las propias retransmisiones. “La relación entre las competiciones y las plataformas es como una especie de matrimonio. Tiene momentos altos, momentos más tensos, pero es algo que, por lo menos de nuestro lado, pretendemos que dure para siempre o la mayor cantidad de tiempo posible”, señaló. El directivo destacó especialmente la capacidad de distribución de DAZN, su producción propia y la apuesta por ofrecer nuevas experiencias a los aficionados. Además, adelantó la llegada de DAZN GO, un nuevo producto con el que la plataforma pretende facilitar el acceso al deporte a un precio más económico. El crecimiento del negocio audiovisual también plantea un desafío para los operadores: conseguir que el valor de los derechos siga aumentando sin que ese incremento termine repercutiendo de forma excesiva en los aficionados. Una cuestión sobre la que Pardo defendió la necesidad de encontrar un equilibrio. “Cuanta más gente quiere el mismo producto, evidentemente el precio sube, pero esto no puede subir indefinidamente porque al final va a repercutir en el fan y es lo que debemos evitar”, explicó. Para el responsable de DAZN, buena parte del futuro pasa por adaptar las retransmisiones a los nuevos hábitos de consumo, especialmente entre los más jóvenes. “Cada vez más gente consume el deporte en el móvil”, apuntó, antes de destacar la importancia de los contenidos más cortos, las nuevas narrativas y la convivencia entre las retransmisiones tradicionales y los formatos digitales. “Hay que tratar de ir al nuevo formato, el tema de la doble pantalla, porque sabemos que las generaciones jóvenes posiblemente están haciendo otra cosa mientras miran el partido”, explicó. En este proceso de transformación, Pardo destacó iniciativas como la participación de Ibai Llanos en la retransmisión de la final de la Copa del Rey o la emisión gratuita en TikTok de los primeros diez minutos de un clásico en Francia. “En Francia hemos dado los primeros diez minutos del clásico en TikTok. Cualquiera que tuviera una cuenta podía verlo gratis y luego intentábamos llevar a la gente a la plataforma”, explicó como ejemplo de las nuevas fórmulas para captar aficionados. Lalinde coincidió en la importancia de explorar nuevas vías, aunque se mostró convencido de que el fútbol mantiene intacta su capacidad para conectar con las nuevas generaciones. “El fútbol tiene algo esencial: que no se puede predecir y que crea sentimiento, que toca el corazón. Cuando la gente joven conecta con eso es difícil que se desenganche”, aseguró. En ese sentido, defendió la incorporación de cámaras en los vestuarios, un mayor acceso a los protagonistas y nuevas iniciativas audiovisuales que permitan enriquecer el producto sin alterar la esencia del juego. También puso como ejemplo los cambios introducidos en el fútbol sala para reducir las interrupciones y aumentar el dinamismo de los encuentros. “Hemos hecho una dinamización de las reglas para que sea más rápido, para que haya menos interrupciones”, explicó. Sobre la participación de Ibai en la Copa del Rey, reconoció que inicialmente generó ciertas dudas dentro de la Federación: “A nivel interno nos costó asimilarlo, la verdad, pero luego tuvo muy buena aceptación”. Más allá de las competiciones de clubes, Lalinde también se refirió a la comercialización de los derechos audiovisuales de las selecciones españolas. El director general recordó que los derechos de la selección masculina se gestionan a través de UEFA y que los encuentros de interés general cuentan con protección para su emisión en abierto en España. En el caso de la selección femenina, sin embargo, la Federación afronta una nueva etapa de negociación. “Ahora acaba el contrato que tenemos con Televisión Española y tenemos que renovarlo. Vamos a buscar un mayor ingreso porque creo que la selección femenina se merece un reconocimiento económico bastante superior al que recibe ahora”, afirmó Lalinde, que también señaló la intención de mejorar los ingresos audiovisuales del fútbol sala. Una estrategia que encaja con el mensaje compartido por ambos protagonistas a lo largo del coloquio: el futuro del fútbol como producto audiovisual no dependerá únicamente de cuánto se pague por sus derechos, sino también de su capacidad para llegar a nuevas audiencias, ofrecer experiencias diferentes y mantener el interés de unos aficionados cuyos hábitos de consumo están cambiando.
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.