Una victoria 'made in' Borja Jiménez
El nuevo entrenador del Cádiz tocó las teclas necesarias al descanso y su correcto intervencionismo inició el camino de la remontada ante el Ceuta
Mucho se ha hablado en las últimas horas sobre Borja Jiménez y cómo se ha producido su aterrizaje en el Cádiz. Con tintes telemáticos, paciencia y un susto tremendo incluido por la emergencia médica del jueves. La semana en clave amarilla tuvo de todo, y era de vital importancia que el debut del técnico abulense desembocara en una victoria. Y se consiguió. Con mucho que mejorar, sí, pero se consiguió. Y aunque Borja Jiménez llevara apenas dos telediarios en el Cádiz, y pese a que él mismo reconociese en rueda de prensa que la victoria también tenía parte de Albert Celades, la realidad es que los tres puntos llevan un sello importante del nuevo entrenador amarillo. Porque después del pésimo primer tiempo, el técnico tocó las teclas necesarias a nivel mental y táctico en el descanso para lograr la remontada ante el Ceuta. Es verdad que en el once inicial ya hubo algún cambio significativo. Borja Jiménez estrenó su etapa en el Cádiz con novedades en todas las líneas, empezando por la portería, donde Ezkieta recuperó la titularidad. El abulense mantuvo a Beñat de Jesús en el lateral derecho y recurrió a Kovacevic para acompañar a Manu Fernández en el eje de la zaga ante la ausencia de Javi Castro, con Arribas en el costado izquierdo. En la medular, Damián Rodríguez regresó al once junto a Dilan Zárate, mientras que Urko Izeta fue la otra apuesta del nuevo técnico en ataque. Ibon Sánchez y Antoñito completaron la línea por detrás de Vladys, referencia ofensiva del primer Cádiz de Borja. El sistema 1-4-4-2 inicial lo modificó al descanso para contrarrestar la innegable superioridad del conjunto caballa con el esférico. Dispuso una línea de cinco con dos carrileros muy largos: Beñat de Jesús por la derecha y Cordero por la izquierda. Además, fortaleció el centro del campo desplazando a Ibon Sánchez a la mediapunta. Y el cambio más notable fue dar entrada a Álvaro García Pascual en lugar de Vladys. El delantero malagueño se hizo fuerte como máxima referencia ofensiva y, en palabras del propio Borja Jiménez, hizo mejores a todos los de amarillo. A partir de esa referencia, el Cádiz creció y logró instalarse en campo contrario para completar la remontada. Luego, ya por delante en el marcador, Borja tuvo que refrescar los costados, por donde llegaba el principal peligro ceutí, y una de las sustituciones, la entrada de Borja Vázquez, dio al Cádiz el gol de la tranquilidad. Una victoria importantísima para cimentar con confianza el nuevo conjunto amarillo del técnico abulense. Una victoria made in Borja Jiménez.
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