El Julián... de hace un año
Si marca ante el Levante firmará goles en tres partidos seguidos, algo que no consigue desde septiembre de 2025, su mejor mes como rojiblanco y donde anotó seis dianas en una semana.
Tres goles ante el Rayo Vallecano. Dos frente al Real Madrid. Otro ante el Eintracht. Seis goles en tres choques en apenas una semana en el mes de septiembre de 2025 dispararon las expectativas con la temporada 25-26 para Julián. Venía de marcar 29 goles (su tope como profesional) en su temporada de estreno en el Atlético. Superarlos era el objetivo, pero finalmente y tras una mala racha de meses... acabó con 20. Luego llegó el verano. Su intento de salida rumbo al Barça. Sus palabras en el Mundial, de las que pidió perdón sincero el pasado sábado en las entrañas del estadio que le tuvo como gran ídolo desde su llegada. Ahí, bien asesorado ahora por un nuevo entorno, empezó a ganarse el perdón de su gente, la del Metropolitano. A pensar, este es el objetivo de los que le rodean ahora, firme la mejor temporada de su carrera. Es decir, que llegue a los 30 goles al menos. Reto tan ambicioso como ha sido la carrera del 19 desde que irrumpió en la élite de su país. Y el camino de la redención en el verde empezó en Stuttgart. Allí rompió su sequía anotadora de la temporada. En terreno alemán firmó la que se resistía, su diana 50 como rojiblanco que celebró con la rabia de quien sabe que el gol es el camino ideal para volver a ser lo que fue hace no tanto. Luego, cuatro días después, llegó la 51 (en este caso sí le dio para sumar tres puntos) ante el Deportivo... antes de las comentadas disculpas de una Araña que busca hacer algo que no consigue desde hace más de un año. En concreto, 13 meses. El objetivo, por ahí, es marcar ante el Levante para firmar tantos en tres partidos seguidos. Seguir su racha goleadora en un choque que se antoja vital y que, de ganarlo, colocaría a los de Simeone como primeros de forma puntual (hasta el choque del Barça). Luego, los grandes duelo ante Bayern y los de Flick. Dos pruebas de fuego en un Metropolitano que empezó ante el Deportivo silbándole pero que luego le coreó cuando marcó (todo el estadio menos el fondo sur). Dos partidos que pueden marcar otro punto de inflexión en la Araña y que tendrán el morbo de verle enfrentarse por primera vez al equipo que quiso marcharse... antes de centrarse en firmar la mejor temporada de su carrera. Al menos, ese es el objetivo de un Julián que pretende ser el de hace un año.
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