A fardar de segunda estrella en Wembley
Al otro lado del espejo
Mañana estrena segunda estrella la Selección en lo que viene a ser el Vaticano del fútbol, Wembley. Ya no es aquel de su conocido perfil de dos torres coronadas por banderas porque el fútbol no respeta sus catedrales, pero ocupa el mismo solar sagrado y el viejo prestigio de su nombre. Su carácter de lugar mágico nace de la exclusividad de su uso, pues sólo se juegan ahí los partidos de la selección inglesa, las finales de la FA Cup y Liga de Campeones, y la Charity Shield. Fuera de eso, sólo alguna gran final internacional, si se tercia. De modo que el mero hecho de jugar un partido ahí ya es una medalla para un futbolista. En ese marco estrenamos la segunda estrella. El rival sólo tiene una, ganada en 1966 en campo propio y con algún reparo, mientras que las dos nuestras se han conseguido no sólo fuera de casa, sino fuera de nuestro continente. La pregunta es si el equipo mantendrá en este ciclo que empieza el mismo gran tono que venía mostrando, y no hay por qué pensar que no. La convocatoria repite masivamente el grupo que salió campeón sin más que una sustitución que no sea debida a baja médica. Respecto a De la Fuente, ha sido renovado hasta 2032, señal quizá hiperbólica de la confianza que se ha merecido. Es muy raro en fútbol mirar tan lejos, pero a este hombre no se le puede encontrar hoy ninguna contraindicación ni en cuestiones técnicas ni en la imagen que transmite al exterior de nuestro país y nuestro fútbol. El título fue algo sensacional en sí mismo pero lo enriqueció más la forma de conseguirlo, con un fútbol inteligente, pulcro, practicado por un equipo alejado del ‘star system’ y que supo soportar en la final intemperancias de Argentina que sobrepasaron los límites naturales en que se mueven las turbulencias naturales de este juego. Inglaterra lo sufrió antes que nosotros, en la semifinal, y quedó fuera. Ahora, claro, ganar a España es algo muy apetitoso para cualquiera, y más para un equipo que fue a Estados Unidos detrás de lo que nosotros conseguimos, porque contaba con muy buenos jugadores
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