La despedida Más Monumental: Messi ya es historia y hace llorar a toda Argentina
El astro vivió un día lleno de emociones, culminado con un partido en el que fue el mejor
Lionel Messi regaló un último día emocionante al público argentino. Un homenaje que acabó de la mejor forma posible: con un gol y dos asistencias de Leo en el 3-0 a Benín. Fue imposible no emocionarse desde que la televisión argentina empezó a emitir imágenes del astro en su último día de albiceleste. Sus primeras lágrimas vinieron en el autobús que llevó al equipo desde Ezeiza (lugar de concentración de la Selección) hasta el estadio de River, el Mas Monumental. En el trayecto le acompañaron miles de argentinos. Miles. En el recinto ya le esperaban 85.000 espectadores y su familia más cercana, con 'Anto', su esposa, sus tres hijos y su mamá, Celia, haciendo 'piña' en el recuerdo de Jorge, el papá de Messi, que miraba desde el cielo. Fueron los hijos, Thiago, Mateo y Ciro, los que acompañaron al crack en el paseíllo hasta el centro del campo. Allí recibió la primera ovación de la noche, que precedió a un emocionante himno. Messi no rompió en lágrimas, pero casi. La emoción le impedía cantar la estrofa del himno, interpretado por el excombatiente de Las Malvinas, Fabio Santana. Leo no lloraba, pero toda Argentina sí lo hacía. Y empezó el partido, que acabó como siempre, con Leo siendo el mejor (un gol y dos asistencias), jugándolo todo (los 90 minutos), y la sensación de que el 10 tendría muchos más partidos que darle a la Albiceleste. Pero llegó su fin, y lo hizo con un buen 3-0. Terminó el partido, y Argentina lloraba sin cesar, pues ya no verá más a LM con la Albiceleste. Luego vinieron sus palabras, la emoción de la gente, y la sensación mundial de que se vivió una despedida Monumental para el más grande de la Argentina. "Seguramente, es el día más triste de mi carrera y los voy a extrañar". Con esas palabras llenas de entereza, Leo hacía llorar a todo el país, poco antes de dar su último vuelta olímpica al Monumental. Gracias, Leo.
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