'Sold out': el Sabadell cierra la campaña de socios por primera vez en su historia
El club saborea el mejor momento deportivo y social de su historia reciente, con más de 10.400 socios
La ciudad de Sabadell vuelve a sonreír. El equipo ha regresado a la categoría de plata por la puerta grande después de un doble ascenso consecutivo inolvidable y es décimo después de once jornadas y el club vive el mejor momento de su historia reciente. El Sabadell incluso ha tenido que tomar la decisión de poner fin a la campaña de socios por primera vez en su historia porque la Nova Creu Alta ya no da para más. Tampoco habrá campaña de media temporada en enero. El estadio tiene 11.908 asientos y la semana pasada el club ya había superado los 10.400 socios. Es la cifra más alta de la historia desde que se tienen registros. Son números extraordinarios y sobre todo impensables para un equipo que hace dos años sobrevivía en Primera Federación. El propio presidente, Pau Morilla-Giner, aseguró este verano, después del ascenso, que hace dos años el club estaba "en riesgo de desaparición" y había "incertidumbres, dudas y heridas". El club, el equipo, la afición y la ciudad, añadió, han tenido que "comer mierda durante muchos años", pero la marca Sabadell nunca había sido tan fuerte desde el año 1988, el último año en Primera División. "Hemos vendido más de 4.000 camisetas. Me encanta ver a niños por las calles de Sabadell con la camiseta del club. Niños que quieren ser como Urri o Quadri. Esto es brutal. Pasear por la ciudad y por las escuelas es el día y la noche. Las cosas han cambiado. Yo no recuerdo este nivel de pertenencia. Hace unos años nos preguntábamos cómo volver a llenar la Nova Creu Alta y ahora la pregunta es si nos ha quedado pequeña", dijo entonces el presidente arlequinado. El club ha pasado de los 6.342 socios de la temporada pasada en Primera Federación a los más de 10.400 del curso actual, tan histórico. En lo que va de siglo el club no había superado la barrera de los 5.500 socios hasta la temporada pasada. Ahora ya casi dobla dicha cifra, a la espera de conocer los números finales de socios. La campaña se cierra este jueves. El entrenador, Ferran Costa, reconoció la semana pasada en rueda de prensa que era algo "inimaginable" alcanzar esta realidad y verbalizó el sentimiento de gratitud del club y el equipo hacia una ciudad que vive enamorada de sus ídolos. "Hace no mucho dije que quería que la Nova Creu Alta se quedara pequeña y lo estamos consiguiendo. Es algo que tenemos que cuidar y seguir alimentando entre todos, para consolidarlo. Llevamos muchos meses en una dinámica muy, muy ganadora, pero el sentimiento va más allá de ganar, empatar o perder. Este escudo va mucho más allá de esto. Es un sentimiento de orgullo mucho más profundo. Ese es el gran motor de este club y de este vestuario. Tenemos que hacer que cada partido sea una fecha señalada y esperada en la ciudad", reivindicó el técnico. La Nova Creu Alta, acostumbrada a refugiarse en el pasado, a buscar consuelo en la nostalgia de los recuerdos en blanco y negro, vuelve a sonreír.
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