Oyarzabal siempre termina encontrando el gol
El capitán txuriurdin suma ocho partidos sin marcar, una mala racha más habitual de lo que parece en sus inicios de curso, para luego volver a hacer tantos con más frecuencia
La imagen de Mikel Oyarzabal de rodillas sobre el césped de Mestalla, golpeando con rabia la hierba con su mano derecha, tras no haber acertado en una ocasión clara de gol, fue una de las más impactantes que dejó el último encuentro de la Real Sociedad, el octavo sin marcar del capitán txuriurdin, que aún no se ha estrenado en este curso. Esta mala racha del capitán txuriurdin no es ni mucho menos nueva, ya que han sido varios los cursos en los que le ha costado hacer el primer tanto, para luego terminar moviéndose en sus cifras habituales. Oyarzabal, de hecho, en la campaña en la que apareció en la Real, la 2015-16, no celebró su primer gol hasta su décimo partido, haciendo luego seis en 15. La cosa fue mucho peor en el siguiente curso, en el que no celebró un tanto suyo hasta el decimoctavo encuentro, en Copa, mientras que en LaLiga no vio portería hasta ¡la jornada 34! En medio, otra sequía de hasta 18 citas. Al final, sólo sumó cuatro en 43 partidos. Los mismos disputó en la temporada posterior, que arrancó con cinco goles en seis partidos y siete en los primeros 13, pasando luego por una mala racha de hasta 16. Termino con 14 dianas, las mismas que en la siguiente, pese a que de nuevo le costó lograr el primero, de penalti a los ocho encuentros, necesitando una docena para conseguir uno en juego. La 2019-20, en la que firmó 13, la comenzó con gol, con cuatro en los siete primeros choques, pero un año después sólo había hecho dos y de penalti en ese mismo número de partidos, para terminar con otros 13, pese a un bajón de hasta 14 encuentros sin puntería. En la 2021-22 también marcó en el primer partido, repitió en el segundo y en cuatro llevaba ese número de tantos, que subieron hasta 15, cuando se lesionó de gravedad, lo que hizo que en la posterior se quedase en cuatro, tardando bastante en celebrar el primero en jugada tras volver. En la 2023-24 volvió a subir hasta los 14 goles, el primero tras siete partidos, tardando hasta 10 en el siguiente curso, con otra sequía de ocho, pese a lo que llegó a su tope de 18 tantos, los mismos que en el pasado, en el que tuvo una de sus mejores relaciones con el gol. Por ello, que aún no haya celebrado uno propio este curso, casi sin pretemporada, debe entenderse como uno más de los que le cuesta afinar la puntería, para luego volver a hacer gala de ella.
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