En el Madrid empiezan a pasar cosas que parecían imposibles
La contracrónica del Valencia - Real Madrid
El Madrid ya es un señor equipo. Muerde, presiona, es agresivo y juega bien. Se reconoce en lo que hace y, lo más importante, es que lo hace junto. En el Madrid empiezan a pasar cosas que parecían imposibles. Cuando uno salta a presionar, los demás acompañan. Y cuando se pierde el balón, hay respuesta. Cuatro meses de Mourinho que ya se ven en el campo. Chapeau por él. En Valencia tocaba demostrarlo en un terreno que siempre es hostil y el Madrid se tomó el partido en serio desde el principio. Aceptó la pelea, se trabajó cada balón y fue quitándole al rival el ímpetu. Lo que empezó como un partido duro acabó siendo una visita plácida. El Madrid suma ocho victorias seguidas y lo mejor la sensación de equipo. Mourinho tiene ya hasta un once reconocible, una base que empieza tiene una forma de jugar, de competir y que sigue creciendo. Enfrente, el Valencia dio cierta lástima. Un equipo desquiciado, más ocupado por momentos en protestar y discutir que en buscar la victoria con el balón. Cada año parece un poco más cerca del descenso. El Madrid aprovechó ese exceso de revoluciones para ganar sin contagiarse de él. Siguió a lo suyo. Otra buena señal. Otro gol de Fede. Si ante el AEK cerró la remontada en el descuento, en Mestalla abrió la lata. Ambos tantos con un disparo marca de la casa. Mourinho ha recuperado la mejor versión de Fede Valverde y lo ha hecho a través del la posición en la que no quería jugar, pero mejor rinde: el lateral derecho. Acabará siendo el mejor '2' del mundo. Ya no hay dudas. El Madrid ha encontrado en Arda Güler un crack mundial. Referencia del equipo blanco en el centro del campo, el turco hace jugar al Madrid y deja en cada encuentro los mejores detalles. Ante el Valencia dejó un gol y una genial asistencia a Mbappé en el 0-3. Otro MVP para él, que se los empieza a repartir con el delantero francés. No es poca cosa. El plan de Mourinho lo representa a la perfección Diomande. El delantero de Costa Marfil parece Dembélé con Luis Enrique, un jugador que no para de presionar y de trabajar para el equipo. Diomande contagia a sus compañeros y el que no corre queda retratado. Con el balón en los pies, Diomande también es otra historia. Un martillo pilón que no para de generar ocasiones de gol. La afición del Valencia empezó a abandonar las gradas en el minuto 75. la victoria incontestable del Madrid fue un nuevo palo para una hinchada que ve cada temporada cómo el equipo está más cerca de Segunda. El Valencia fue un equipo desquiciado ante el Madrid que acabó con diez porque Gayà decidió llevarse por delante a Mbappé. El Madrid ya tiene al mejor Cucurella. Tras el lógico periodo de adaptación, el lateral ya está a su nivel. Y su nivel es altísimo. Con Diomande forma una banda izquierda que parece inexpugnable, muy difícil de superar. Su conexión con el costamarfileño es mejor que la que tiene con Vini, eso también es manifiesto.
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