Morata, el reflejo del nuevo Leganés
De salvar la categoría por centímetros a intentar fichar a un campeón de Europa con España en apenas unos meses
El posible fichaje de Álvaro Morata, que hace apenas unas semanas parecía poco más que una quimera difícil de imaginar en Butarque, ha ido tomando cuerpo hasta convertirse en una posibilidad cada vez más real y cercana. Lo que comenzó casi como un sueño por la dimensión del futbolista y por la dificultad económica de una operación de este calibre ha terminado transformándose en una negociación seria, avanzada y en la que todas las partes trabajan para encontrar el encaje definitivo. El deseo del delantero de regresar a Madrid y la determinación del Leganés por intentar hacerlo posible han permitido recorrer un camino que inicialmente parecía prácticamente inalcanzable. Una operación que, si finalmente llega a buen puerto, representaría mucho más que un movimiento de mercado para la entidad pepinera. El club lleva más de un mes trabajando en una negociación compleja y realizando un importante esfuerzo para intentar incorporar a un campeón de Europa con España y a un delantero que mantiene un enorme prestigio en el fútbol europeo, en el que ha defendido algunas de las camisetas más importantes del continente La operación también sirve para explicar cuánto ha cambiado el Leganés en apenas unos meses. La llegada de 885 Capital, con Eduardo Cosín al frente de la presidencia, ha aportado mayor capacidad de decisión, agilidad y ambición a un club que la pasada temporada terminó salvando la categoría por centímetros. El cambio alcanza también a la dirección deportiva. Andrés Pardo continúa al frente, pero ahora dispone de mayor respaldo y facilidades para desarrollar su trabajo. La pasada campaña estuvo condicionada por numerosas restricciones de la anterior propiedad que ralentizaban muchas decisiones. Con mayor margen de maniobra, este verano el Lega ha reconstruido buena parte de su plantilla y ha conseguido atraer, entre otros, a futbolistas como Gharbi y Kechta, dos de los nombres más destacados de la categoría, al margen de otros como Atienza, Zico Buurmeester, Raúl Fernández, Álvaro Tejero, Patrick Soko, Luca Zidane, Unax del Cura o Álex Sancris. Todo aprendiendo de errores del pasado. También Rubén Albés ha conseguido trasladar rápidamente una nueva identidad al terreno de juego, mientras la afición responde con cifras históricas de abonados en Segunda. Son diferentes señales de un proyecto que pretende volver a crecer. Y ahí aparece Álvaro Morata. Su deseo de regresar a Madrid ayuda, pero reducir toda la operación a una cuestión personal sería quedarse únicamente con una parte. Para tener opciones de convencerle, el Leganés también ha necesitado construir una propuesta deportiva y económica atractiva y trabajar durante semanas para hacer posible algo que hace pocos meses parecía impensable. El fichaje todavía tiene que terminar de concretarse. Pero que el Leganés haya pasado en unos meses de pelear por evitar Primera Federación a intentar incorporar a Morata resume perfectamente el cambio: más herramientas, mayor agilidad y, sobre todo, una ambición renovada en Butarque.
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