Catena se redime ante el Athletic
El central marca el gol del empate de Osasuna en el último minuto del partido
Un gol de Catena al límite de tiempo permitió a Osasuna empatar un partido que tenía perdido y en el que el central quedaba señalado por dos errores groseros. El madrileño, que venía de una temporada compleja, se reconcilió con los aficionados y su tanto alegró sobremanera a sus compañeros, que siempre han estado muy pendientes de un futbolista de máxima importancia en el pan de Arrasate. Osasuna y Athletic lo dieron todo de su parte para que la disputa no tuviera dueño. Los de Arrasate jugaron de un modo más vertical que un Athletic que apostó por ir al pie en vez de buscar el espacio. Con el ritmo en fase alta la sensación fue que Osasuna estaba en condiciones de llegar. Pero cuando esté disminuyó el señorío del partido lo dictaba un Athletic al que penalizó su falta de profundidad. El primer portero en intervenir fue Simón, que en el 22’ sacó con el pie un disparo de Moncayola. En el otro área a Aitor se le vio diez minutos más tarde, cuando estuvo rápido para cortar un pase atrás que buscaba rematador. El portero elegido por Arrasate no lo tuvo tan claro en la siguiente jugada, cuando voló sin llegada a un zapatazo de Berenguer que se estrelló en el palo. Aitor estuvo acertado también en la última acción del primer periodo, cuando despejó un cabezazo de Yuri. Justo después el árbitro pitó el descanso y por la megafonía del estadio se escuchó la melodía del Equipo A. Una carrera contra el mundo de Budimir al punto de cumplirse la hora de batalla permitió a Osasuna liberarse de la presión a la que le estaba sometiendo el Athletic desde el inicio del segundo periodo. Los leones apretaban, pero sin sentencia, así que Osasuna no estaba por dejarse ir Y eso que casi se sacrifican después de que un tropezón de Torró habilitase a Sancet para un disparo que en condiciones normales habría entrado en 9 de cada 10 intentos. Pues bien, el de Mendillorri, que lejos de San Mamés sólo ha marcado un hat trick en El Sadar, la mandó a la grada. Osasuna no perdió ni confianza ni esperanza y sin muchas llegadas al área siempre contó con la opción de aprovechar alguna acción a balón parado. Curiosamente, la base del gol del Athletic llegó a partir de una contra tras una falta lanzada por Osasuna. La guió Iñaki Williams y ajustició Nico. El primer remate del pequeño de los Williams lo paró Aitor, pero el campeón del mundo se estiró para cazar desde el suelo el rechace. Era un gol que metía al Athletic en Europa...hasta que llegó Catena, que además marcó cuando Terzic había metido en el campo a un defensa más (Yeray) en lugar de un futbolista de ataque como Berenguer.
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