España es una banda sana
De la Fuente, al contrario que en el Mundial, cuenta con Lamine Yamal, Nico Williams, Yeremy Pino y Víctor Muñoz al 100%
La selección española ganó la Eurocopa de 2024 con dos bandas exuberantes. A la derecha, Nico Williams; al otro lado, Lamine Yamal. Dos extremos que marcaron el poderoso juego de una selección que asombró a todos de inicio a fin del campeonato. De una conexión directa entre ellos, por ejemplo, nació el primer gol en la final contra Inglaterra. Esa era una de las grandes armas que tenía Luis de la Fuente para el Mundial, uno de los argumentos que colocaban a España en la primera línea de favoritos para la estrella. Y, sin embargo, España ganó el Mundial con solo uno de sus cuatro extremos jugando con asiduidad, Lamine Yamal, pero con su condición física marcada por la seria lesión que sufrió a menos de dos meses del debut ante Cabo Verde. De la Fuente tuvo que variar la hoja de ruta en un Mundial en el que España se quedó sin recursos en sus extremos. Con un Lamine Yamal lejos de la plenitud, pero cuya huella fue dejando marca en los partidos de España, el proceso marcado con Nico Williams se frenó en seco ante Uruguay. El navarro del Athletic llegó entre algodones tras su lesión con el Valencia y solo en los 45 minutos que jugó en la final fue el jugador que es. Los dos recursos para la banda que se llevó De la Fuente a Chattanooga apenas pudieron ayudar. Uno, Víctor Muñoz, nada. El ahora jugador del Liverpool se pasó el Mundial en fase de recuperación. Al otro lado, Yeremy Pino limitó su presencia a medio tiempo ante Arabia Saudí y 24 minutos con los uruguayos. En Guadalajara sufrió una lesión de clavícula que le hizo llorar, aunque se quedó para vivir algo único. En ese escenario tremendo surgió la figura de Álex Baena. El discurso de De la Fuente basado en que su selección no era dependiente de Nico y Lamine se cargó de argumentos durante el Mundial. Y en eso tuvo mucho que ver el enorme rendimiento que tuvo el almeriense en Estados Unidos. La realidad es que España tenía camino recorrido sin Lamine y Nico juntos en el equipo. La última vez que De la Fuente contó con ellos como titulares a la vez fue hace más de un año, el 7 de septiembre de 2025. Fue en el 0-6 ante Turquía en Konya. En ese partido, los dos acabaron lesionados. Lamine, que jugó 73 minutos, en la espalda; Nico se rompió antes del descanso y no volvió a jugar con España hasta la Copa del Mundo. Ahora, más de un año después, la selección cuenta de nuevo con sus dos extremos de referencia sanos, como lo hace con Yeremy y Víctor. De la Fuente recupera el fulgor en las bandas, una seña de identidad de su plan de juego. Pero lo hace desde la seguridad de que sin ellos, España no ha dejado de ganar, no ha perdido un partido y ha cosido la segunda estrella a la camiseta. Porque la selección ha demostrado que su hoja de ruta no varía por muy importantes que sean las ausencias. Ha ganado sin Unai, Laporte, Rodri, Carvajal, Pedri, Lamine, Nico... Porque tiene a Raya, Cubarsí, Baena, Ferran, Porro... La España que llega Londres para medirse a Inglaterra es la campeona del mundo reforzada. Porque la amenaza desde los extremos vuelve a ser de alto nivel
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