Esperando a Bernardo
Mou suspira por la mejor versión del medio, llamado a ser clave en una zona de creación necesitada de su talento
El partido del martes ante el Inter de Milán evidenció la que para muchos es la gran carencia del nuevo Real Madrid. La falta de control en el centro del campo convirtió el partido en una gincana de la que los blancos salieron vivos porque Courtois volvió a estar en modo pulpo. Cierto es que también los delanteros blancos perdonaron, y mucho, pero el partido no fue bien gestionado por el Madrid en casi ningún momento. Y eso generó inquietud, y algunos pitos, en un Bernabéu que no acaba de ver solución a los males que vienen aquejando al equipo en los dos últimos años. José Mourinho cree tener la solución. Ésta pasa por las botas de Bernardo Silva, que se perdió el partido de Champions por sanción, al igual que Arda y Camavinga. Tres bajas que dejaron la medular en paños menores, una situación que Mou quiso salvar adelantando a Trent para ayudar a Fede en las tareas de creación. No salió bien, por lo que, salvo en casos de extrema necesidad (el partido del martes lo fue) no se debería volver a repetir. La no llegada de Rodri fue un golpe para el Madrid, pero el club y Mourinho creyeron tener el problema resuelto, al menos en parte, tras lograr con anterioridad a ese episodio el sí de Bernardo Silva, la manija del gran City de Guardiola. El club blanco se impuso en una carrera en la que también participaron Barça y Atlético de Madrid, entre otros, por los servicios de un jugador que llegaba libre y con una edad razonable (32 años cumplidos el pasado 10 de agosto). La llamada de Mou fue decisiva para que Silva se decantara por el Madrid, pero lo cierto es que, hasta el momento, el peso del luso en el equipo ha sido limitado. El propio entrenador le afeó en público no haberse 'matado' físicamente en verano, lo que puede explicar unos números de momento discretos: sólo 205 minutos repartidos en cuatro partidos, con dos titularidades, en los dos primeros partidos del curso. Lo cierto es que las mejores sensaciones de Bernardo llegaron en la pretemporada, en la que sí destacó como nuevo metrónomo de un equipo aún en plena fase de rodaje. Más o menos como sigue ahora, plasmando aún la idea de Mou y con Bernardo apareciendo poco más de media hora en los tres últimos partidos. El portugués, que viene de jugar 53 partidos la temporada pasada con el City, es esperado como agua de mayo por Mou, que no contempla (al menos de momento) la posibilidad de retrasar a Arda Güler a la base. Para el técnico del Madrid, el turco es mejor cuanto más cerca del área esté, aunque lo ve en el futuro jugando más atrás. No ahora, porque Güler ha demostrado ser el futbolista de la plantilla con más capacidad de aclarar jugadas en zona de tres cuartos. Para sacar el balón jugado Mou cuenta con un Bernardo que debe ir ganando físico para coger galones en la zona de creación, ya que Valverde, Camavinga o Tchouaméni son futbolistas de un perfil menos creativo.
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