Valdebebas tiene otra joya: el fenómeno Alberto Ruiz
Ocho goles y una final mundialista avalan la irrupción del zurdo del Madrid, que lleva años creciendo en La Fábrica a pasos agigantados
Alberto Ruiz es uno de los nombres propios del fútbol español en el Mundial sub-15 que se disputa en Bakú. El joven talento del Real Madrid está siendo una de las grandes sensaciones del torneo, en el que España se ha clasificado para la final frente a la República Checa (DAZN, 15h). Con el dorsal 10 a la espalda, el futbolista manchego ha firmado actuaciones decisivas y llega a la cita por el título como uno de los máximos goleadores de la competición, con ocho tantos. Nacido en La Solana (Ciudad Real) el 9 de febrero de 2011 (15 años), Alberto Ruiz llegó a la cantera del Real Madrid en 2019, cuando apenas tenía ocho años. Se incorporó al Benjamín B después de llamar la atención de los técnicos madridistas. Un hat-trick en un partido entre el equipo de su localidad y el conjunto blanco resultó determinante para que se incorporase a La Fábrica. Sus primeros pasos en Valdebebas fueron compatibles con su vida en La Solana: durante un tiempo entrenaba dos días en Madrid y el resto de la semana en su pueblo. Posteriormente, su familia se trasladó a la capital para acompañarle en su desarrollo futbolístico. Desde entonces, Alberto ha ido superando etapas dentro de la cantera madridista. Benjamín, Alevín, Infantil y Cadete han sido los escalones de un recorrido que le ha llevado hasta el Cadete A, categoría en la que milita actualmente. Su progresión, que no ha pasado inadvertida en Valdebebas, es de las que obliga a fijar como uno de los elegidos. La temporada pasada, todavía en edad infantil, firmó unos registros extraordinarios: 34 goles y 19 asistencias con el Infantil A. Unas cifras que explican buena parte de las expectativas que ha generado a su alrededor. Cada vez que sale de casa, su talento siempre ha encontrado la manera de sorprender a todos. Como en 2023, cuando fue se llevó el MVP y máximo goleador de LaLiga Promises 2023, con nueve tantos. Por eso, en la cantera blanca lleva tiempo siendo uno de los futbolistas a seguir y su crecimiento le ha permitido hacerse un hueco en las categorías inferiores de la selección española. Con España ha encontrado otro escenario para demostrar sus condiciones. Zurdo y capacidad para desenvolverse como mediapunta o extremo derecho, es un futbolista que destaca por su golpeo, su facilidad para conducir hacia dentro y su habilidad para encontrar posiciones de remate. En el Real Madrid suele partir desde posiciones ofensivas, buscando diagonales desde la derecha para aprovechar su pierna izquierda, aunque también tiene recursos para participar en la elaboración y encontrar el último pase. Su evolución va más allá de los números. Ha ido creciendo en el apartado físico, en la toma de decisiones y en su capacidad para marcar diferencias. Es un jugador con personalidad, visión de juego y facilidad para generar peligro desde la frontal. También ha demostrado una faceta menos visible, pero importante para su desarrollo: su compromiso colectivo. En este Mundial, por ejemplo, ha llegado a desempeñarse incluso como lateral izquierdo cuando el equipo lo ha necesitado. En Bakú está viviendo, en cualquier caso, uno de los grandes escaparates de su todavía corta trayectoria. Alberto ha sido decisivo para que España alcance la final. Marcó en la fase de grupos y protagonizó actuaciones especialmente destacadas en las eliminatorias, con dos goles ante Colombia en los cuartos de final y otros dos en las semifinales frente a Grecia. Ahora le espera la República Checa, último obstáculo para conquistar el título mundial.
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