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Tuesday, September 1, 2026

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Soccer

Mala imagen malaguista pese a la dificultad del rival

La opinión de Antonio J. Merchán

· 534 words

Hay derrotas que duelen más por cómo se producen que por el resultado. Siempre he sido de los que prefieren perder un partido por 4-0 antes que encadenar cuatro derrotas por la mínima. Y lo ocurrido en el Santiago Bernabéu debe analizarse precisamente desde esa perspectiva. El Málaga CF sabía de antemano que su regreso a Primera División no iba a ser sencillo. El calendario tampoco ha ayudado a un equipo recién ascendido que, en sus primeras jornadas, se ha encontrado con rivales de enorme exigencia. Perder en el feudo del Real Madrid entra dentro de los escenarios previsibles y, desde luego, nadie va a rasgarse las vestiduras por caer en Chamartín. El problema está en otro sitio. Algunas de las imágenes que dejó el encuentro ya habían aparecido, aunque de forma más puntual, en el Metropolitano y tampoco terminaron de desaparecer ante el Deportivo de La Coruña, donde los de Juanfran Funes hicieron méritos más que suficientes para llevarse los tres puntos. Lo preocupante, por tanto, no es una derrota concreta, sino la repetición de determinados comportamientos. Porque nadie desciende el 30 de agosto, del mismo modo que nadie gana una Liga en esa fecha. Hay tiempo, margen y muchas cosas que corregir. Pero precisamente por eso conviene actuar cuanto antes. A las carencias futbolísticas que está mostrando el conjunto blanquiazul hay que añadir una circunstancia especialmente peligrosa para un equipo cuyo objetivo es la permanencia: la falta de compromiso colectivo. La desidia de algunos jugadores, la escasa solidaridad en determinados momentos y ciertas actitudes individuales no tienen cabida en un grupo que necesita remar en la misma dirección. Mucho menos cuando alguno parece haber adquirido galones de estrella antes incluso de haber demostrado nada en la élite. La escena protagonizada ayer por dos futbolistas disputándose el lanzamiento de una falta es un ejemplo que no debería volver a repetirse. En un equipo que pelea por sobrevivir en Primera, la humildad y el sentido colectivo tienen que estar por encima de cualquier aspiración personal. El partido de Madrid deja, además, varias conclusiones futbolísticas que el Málaga debe afrontar. Una de las más evidentes está en el centro de la defensa. Falta jerarquía en el eje y los rivales encuentran demasiadas facilidades para acercarse a la portería de Alfonso Herrero. El guardameta tampoco tuvo su mejor tarde, especialmente en la acción del segundo tanto. Einar Galilea no parece estar en condiciones de ejercer como central titular y Recio todavía necesita adquirir experiencia y confianza para convertirse en una solución fiable ante los problemas que está teniendo el equipo atrás. También en la medular se echa en falta veteranía. El Málaga necesita jugadores capaces de hacerse con el mando de la zona donde se ganan y se pierden muchos partidos, especialmente cuando enfrente hay equipos con mayor talento y experiencia. Y queda el gran problema: el gol. El equipo necesita encontrar soluciones ofensivas cuanto antes. Si la falta de eficacia se convierte en una constante, puede terminar siendo una losa demasiado pesada cuando lleguen los momentos decisivos de la temporada. No hay que dramatizar, pero tampoco mirar hacia otro lado. El Málaga está a tiempo de corregirlo. ¡Memoria, Compromiso y Fe! Sobre todo esto último.

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