Skip to content

Thursday, September 10, 2026

Gigantum.net
Soccer

Un Atlético en construcción... de una obra ilusionante

El gol en Anfield, tras un minuto y medio de posesión y 22 pases, marca el camino de lo que persigue Simeone Dejar de 'regalar' goles y 'recuperar' a los mundialistas, premisas para crecer

· 759 words

No se cansa Simeone de repetir que su Atlético está en construcción. Y aunque las dos últimas derrotas, en Bilbao en LaLiga y en Liverpool en la Champions, son el peaje de este proceso, El Cholo tiene claro cómo quiere que le quede la obra. Obviamente los resultados indican que aún tiene un largo trecho para que luzca, pero aún así ya se atisban esbozos de lo que puede ser un acabado más que ilusionante. El gol firmado en Anfield, en este sentido, constituye el mejor catálogo para vender el nuevo proyecto. Por más que la derrota impida extraer conclusiones triunfalistas, también es cierto que la jugada que alumbró un nuevo gol de Llorente en la casa 'red' no está al alcance de cualquiera. Todo lo contrario, y aunque los estereotipos ya no dejarán relacionar nunca al Atlético de Simeone con los equipos etiquetados dentro del fútbol 'champagne', el camino hacia Alisson evidenció que el equipo rojiblanco también sabe qué hacer con el balón. Aunque las contras tampoco dejarán de ser esa seña de identidad que siempre ha caracterizado al Atlético cuando el rival le encierra en su campo, la pausa y la creatividad para llegar al gol forman parte del inventario para mandar en los partidos. Así que después de que el Cuti Romero recuperara un balón en su campo, los hombres del Cholo moverían el balón durante un minuto y 33 segundos antes de adelantarse en el marcador. Una jugada colectiva de museo que contó con 22 pases antes de que Julián filtrara el definitivo a la altura de la clase que atesora, tras conducir, quebrar con la cintura a su marcador y visualizar la entrada de Llorente a la espalda de la zaga. Por el camino, una circulación del balón por todo el pasto de Anfield que contó con la participación de todo el once menos Giuliano, en la que Koke orientó a una banda y a otra buscando el camino limpio en las cuatro veces que entró en juego y en la que Oblak también fue un futbolista más al contribuir con sus tres toques a mover al rival. Una delicia, en definitiva, sobre la que asentar la construcción de un Atlético capaz de destrozar a cualquier rival desde el balón. Pero como en toda obra, también es preciso tapar los agujeros y no empezar a construir por el tejado. De ahí que, como ya se ha padecido, todo se viene abajo si no se ajustan los pilares. "Los detalles que te hacen estar arriba, en medio o abajo" que decía El Cholo tras caer en Liverpool están más que detectados. Son boquetes en toda regla manifestados en la sangría de goles (ocho en cuatro partidos) que han deslucido el gran nivel al que ha comenzado un Oblak al que jamás se le acaba la producción de milagros, pero que tienen una solución tan 'facil' como dejar de conceder regalos impropios de un equipo que quiere luchar por títulos. No hay que olvidar que los dos tantos encajados frente al Villarreal llegaron tras dos penaltis evitables, que Grimaldo no presentó oposición a Miguel Sierra en Sevilla para que se revolviera a su antojo, que en San Mamés medio equipo se quedó reclamando un saque de banda mientras el Athletic se dirigía a Oblak, que nadie tuvo a bien parar otro ataque seguidamente tras una pérdida de Giuliano en el centro del campo, que en Anfield se dejó a un jugador como Araujo asistir de tacón en el área, que tampoco hubo contundencia para evitar el disparo final de McAllister... Detalles a ajustar que pasan por una mayor concentración que ponga fin a la sucesión de errores individuales. Un crecimiento al que también habrá de ayudar otro asunto que, "aunque a nadie le importa", que diría Simeone, no es menor: los pilares del Atlético que se quiere construir aún están en proceso de completar la puesta a punto que no les dejó la pretemporada a causa del Mundial. Así, el Cuti Romero acaba de estrenar titularidad, Pubill o Giuliano aún están lejos del nivel estratosférico de la campaña pasada, Grimaldo aún no se ha acoplado, Baena y Kang in Lee aún no están en disposición de sostener su talento mucho más allá de una hora, Jonathan David acaba de llegar, Sorloth no ha salido de la enfermería... y por supuesto, Julián, la estrella llamada a marcar diferencias arriba, sólo está empezando a arreglar las consecuencias de su culebrón veraniego. De ahí que a la construcción deseada sólo le falta el tiempo que la competición no concede.

Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.