Skip to content
Gigantum.net
Soccer

El viejo Mou ha vuelto

La contracrónica del Barcelona - Real Madrid

· 903 words

El Barça se veía muy superior. Así se había mostrado durante todo el curso. Tanto que en la semana previa del Clásico se daba por hecha una goleada azulgrana. El Madrid parecía llegar al Camp Nou poco menos que al matadero. Más sin Courtois bajo palos. Pero volvió la mejor versión de Mou, que acabó otra vez de rodillas celebrando en el césped, reeditando imágenes del pasado. Mourinho dio un golpe encima de la mesa en el Camp Nou. Y lo hizo desde la pizarra, sorprendiendo a Flick con un once en el que Bernardo Silva y Arda Güler compartían centro del campo. Dos jugones juntos (de los que Mou dijo que les habrían metido cinco en Roma) en un escenario que parecía exigir lo contrario: músculo y piernas. Una apuesta atrevida, inesperada, que le funcionó a las mil maravillas y que remató con los cambios, con Camavinga firmando una genialidad en el tramo final para asistir a Mbappé. El equipo blanco firmó posiblemente el que ha sido su mejor partido en los últimos tres años. Bien colocado, agresivo, ordenado y con una calidad que apareció cada vez que Bernardo, Güler, Bellingham, Tchouaméni y Diomande entraron en contacto con el balón. En realidad, es injusto dejar a un jugador fuera de esta lista. Lo bordaron todos. Mourinho había preparado una trampa y el Barça estuvo lejos de encontrar la manera de escapar de ella. Lamine tampoco escapó de la trampa de Cucurella, otro que se agigantó en Barcelona. Mourinho sale del Camp Nou reforzadísimo, con su equipo dando un paso adelante y con la sensación de haber cambiado el discurso sobre su equipo. El Barça esperaba una goleada y se encontró con un Madrid que volvió a mirarle a los ojos. Y, de paso, con el viejo Mou, que vuelve a meter miedo. La mejor versión de Cucurella apareció en el Camp Nou, contra el Barça, contra Lamine Yamal... El lateral del Real Madrid firmó una actuación sobresaliente, llena de concentración, carácter y calidad. Insuperable en defensa e incisivo en ataque, fue una pesadilla para Lamine y para la zaga azulgrana cada vez que se incorporaba al ataque. Bajo los pitos del Camp Nou, se agigantó para demostrar que el Madrid ha fichado a uno de los mejores laterales del mundo. Su mejor noche como madridista, sin duda. El fallido despeje de Gerard Martín y el consiguiente rechace de Mbappé no empaña la jugada del Real Madrid en el 0-1. Tuvo suerte el equipo blanco en el desenlace final, pero el Madrid firmó en el Camp Nou su mejor jugada de la temporada. Una secuencia de 19 pases en 47 segundos en la que participaron los 11 futbolistas. Una acción coral que deja un mensaje: el Madrid también sabe jugar al fútbol. Las imágenes de los jugadores del Real Madrid en el túnel de vestuarios al descanso mostraron a un equipo unido, convencido del plan que tenían que ejecutar. No debería ser noticia, pero teniendo en cuenta de dónde viene el Madrid, conviene reflejarlo. El Madrid fue un equipo con mayúsculas en el Camp Nou y dio un paso al frente cuando las apuestas se inclinaban por una goleada culé. Lunin se levantó por la mañana y se encontró con la gripe de Courtois, el jugador al que los futbolistas del Barça habrían eliminado si les hubieran preguntado. Así que otra gran noche para el portero ucraniano, que ya tuvo que jugar la temporada en Múnich, por ejemplo. Tiene mérito ser Lunin, siempre a la sombra del mejor portero del mundo y al que se le exige el 10 en noches como las del Camp Nou. Pues firmó un partidazo, como si jugara cada domingo. Su mano a Gerard Martín, de las paradas de LaLiga. No estuvo fino Lamine, ni en el juego ni en la finalización. Pero el que no falla esta temporada es Raphinha. La primera que tuvo la convirtió en gol para rescatar al Barça, que estaba sufriendo con el planteamiento del Madrid. Pero el Pichichi recibió en el área y acertó con un disparo cruzado para batir a Lunin. Ya suma 13 goles en LaLiga. Firmó el Madrid una grandísima actuación colectiva e individual, pero impresionó Diomande y su despliegue. No le vino grande su primer partido en el Camp Nou y consiguió que nadie echara de menos a Vinicius. Habilidoso con el balón en los pies, su despliegue físico es encomiable. Siempre acudió al auxilio de Cucurella y fue a la presión cuando el Madrid adelantó líneas. Cada día mejor. Y si Diomande fue de los más destacados en el Madrid, en el Barça fue Gordon el que se echó el equipo a la espalda en ataque. Con Lamine desactivado por Cucurella, fue Gordon el que más claro vio el partido en zona ofensiva. Fue un encuentro extraño el del Barça, con Rodri incapaz de hacerse con el mando del partido. El ritmo no le venía bien. El Clásico lo decidió Mbappé con dos goles, pero Camavinga tuvo su cuota de protagonismo con la jugada del 1-2. Una arrancada espectacular que culminó con una extraordinaria asistencia al francés. La jugada que Camavinga buscaba y posiblemente merecía, tras sus meses más duros en el Real Madrid. Pero Mou se ha propuesto recuperarle y poco a poco lo está consiguiendo. Salió en el tramo final del Clásico y dio el oxígeno y la calidad que el centro del campo necesitaba.

Topics in this story

Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.

Sunday, October 25, 2026

© 2026 Gigantum.net. Content gathered automatically from external sources; rights to each text belong to whoever originally published it.