Lamine despeja el camino de la selección en Wembley
El extremo marcó el 1-0 cuando todavía no se habían cumplido dos minutos de partido.
El marcador de Wembley no acumulaba ni 120 segundos cuando Lamine Yamal marcó el primer gol del Inglaterra-España. Guéhi quería sacar el balón jugado desde atrás, giró sobre sí mismo y por ahí apareció Lamine, que estaba volcado en la presión y acabó pescando en río revuelto para recuperar la pelota en la frontal del área inglesa. Y en ese territorio donde otros se ponen nerviosos, Lamine controló y encaró el último obstáculo que le quedaba antes de marcar: Trafford. Frente a él definió con calma y con calidad. Disparando al palo largo para colocarla donde el portero no podía llegar. "El míster nos aprieta mucho con que vayamos a la presión, siempre digo que quiero ayudar al equipo, a veces me despisto, pero a veces robo y me quedo uno contra uno y puedo meter", dijo tras el encuentro. Es el octavo gol de Lamine Yamal con la camiseta de la selección. El extremo, que no veía puerta desde el partido contra Arabia Saudí en la segunda jornada del Mundial, vuelve a marcar en un escenario idílico como Wembley. "No es que nos sintamos cómodos, pero no nos molesta que le rival tenga el balón, somos rápidos no nos importa jugar al contraataque, hay que saber el rol en cada partido y explotarlo", explicó el extremo en Teledeporte tras el encuentro al hablar de las diversas opciones de España para atacar. Y dejó una reflexión sobre el hambre de ganar de la Selección: "Siempre se pierde pero intentamos no ser nosotros los que pierdan, es un estadio muy difícil". Durante el partido, Lamine dejó destellos de crack. Suyo fue un pase de tacón a Dani Olmo que el catalán se quedó cerca de convertir, también gozó de una buena oportunidad para empatar en la última jugada de la primera parte y se mostró solidario en defensa, recuperando balones como el que Rodri sirvió a Ferran para dejarlo sólo ante el portero, aunque el delantero tampoco pudo marcar.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.