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Pablo García invita a la fiesta ibicenca

Un 'hat-trick' del extremo, un doblete de Gonzalo y los tantos de Iker Bravo y Yarek sepultan a Rumanía (6-1) en Can Misses y sellan el billete de la Rojita sub-21 al Europeo de Albania y Serbia

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Una noche para perder la cabeza, la especialidad de la isla, con España dejándose la sensatez en el vestuario para golear a Rumanía y amarrar su plaza en el Europeo. Ibiza, que presume de las mejores madrugadas del mundo, se sumó a una borrachera de goles que se alargó hasta siete, y Can Misses se transformó en la mejor pista de la isla blanca. Pablo García ejerció de anfitrión, puso su nombre en la puerta y fue invitando a rondas hasta dejar la mesa en un 7-1 que sabía a clasificación. Tres goles suyos echándose el equipo a la espalda, dos de Gonzalo y sendas firmas de Iker Bravo y Yarek compusieron la fiesta ibicenca de la Rojita. El seleccionador David Gordo volvió a confiar su ataque a Gonzalo, 'Pichichi' de esta selección, escoltado en las bandas por los 'diablos' de Jan Virgili y Pablo García. De esa sociedad, con Iker Bravo sumándose a la conjura, nacieron los primeros avisos. En los diez minutos iniciales el meta rumano ya se percató que la noche iba a ser larga. De él para arriba, un bloque bajo levantado a conciencia. Cada vez que Pablo o Jan recibían, dos sombras rumanas les salían al paso, y España no terminó de desatascar esa presión. Lo acabó pagando. En una recuperación alta, Rumanía encontró su tesoro. Robó Cimpean en el medio, cedió a Burnete y el latigazo raso de su zurda se coló junto al palo izquierdo de Esquivel. Jarro de agua fría, aunque de los que no calan hasta los huesos, porque desde los Balcanes llegaba la noticia de que Finlandia (segunda de grupo) también perdía en Kosovo y la clasificación seguía intacta. Con el susto todavía en el cuerpo, avisaron Virgili por la izquierda y Gonzalo con un testarazo que se marchó fuera. Pero esta Rojita ha hecho de la resiliencia su carné de identidad durante toda la fase, y no iba a desdecirse en el último acto. En una internada se entendieron Pablo García e Iker Bravo, un tuya-mía lleno de complicidad, y el delantero del Racing fusiló con su pierna mala para que el balón entrara tras golpear el palo. Empate, tranquilidad y, otra vez desde los Balcanes, buenas nuevas con el 2-0 de Kosovo sobre Finlandia. Encarrilada la fe y la ilusión, España se lanzó a por la remontada y apenas tardó siete minutos en voltear la balanza. Reapareció Pablo García, esta vez desde la esquina, con un córner medido a la testa de Yarek, que emergió en el corazón del área para firmar de un martillazo el 2-1. A partir de ahí, el equipo de Gordo se transformó en una versión más voraz, más fiel a sí misma. Tanto, que tres minutos después volvió a golpear. Virgili habilitó a Chema en el área y a este le bastó un toque sutil para dejarla servida a Gonzalo, que no es 'killer' por casualidad y no perdonó el 3-1. El líder del Grupo A, lejos de administrar la renta, apretó el acelerador con un arreón de faraón. El cuarto llegó casi sin respirar. Recuperación inmediata en el ecuador del campo, Mendoza que puso a correr a Pablo García y cuatro toques que le bastaron al extremo para armar el disparo cruzado ante Sandu, rubricar su doblete y mandar al descanso un 4-1 que olía a billete para Albania y Serbia. Movió ficha Rumanía tras el entretiempo, pero ni un ápice de su idea mudó la de la Rojita. Tampoco la de Pablo García, insaciable. En el 47' apareció Rafita por la derecha, combinó con el extremo y este, de primeras y con la zurda, firmó el quinto y, de paso, el tercero de su cuenta particular para redondear un 'hat-trick' de líder. Agujereada y prácticamente ausente del partido, Rumanía todavía vio cómo España seguía haciendo sangre. De nuevo profundizó Rafita por su banda y esta vez halló a Gonzalo, merodeando el área pequeña, para empujar el sexto y cerrar su doblete antes de ser relevado por Chupe. Solo faltaba que Iker Bravo se sumara del todo a la fiesta ibicenca, y lo hizo desde los once metros. Un penalti provocado por Mendoza le sirvió en bandeja el séptimo para redondear el festín. A partir del minuto 80, con la goleada hecha y el billete en el bolsillo, el partido se quedó dormido. Solo restaba dejar correr el reloj y entregarse a la celebración.

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Tuesday, October 6, 2026

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