García Pimienta "Los errores del 'playoff' tienen que servirnos para el futuro"
El técnico del Almería explica el punto de inflexión tras las derrotas ante Tenerife y Sabadell y analiza la presión del ascenso
García Pimienta vive su mejor momento desde que aterrizó en el Almería. Con el equipo líder y enlazando una racha histórica de victorias, el técnico catalán repasa para MARCA las claves de la transformación rojiblanca, cómo gestionó el golpe del pasado playoff y por qué la mentalidad ha sido decisiva en el crecimiento de la plantilla. El técnico también echa la vista atrás para recordar sus inicios como técnico en el Barcelona y la irrupción de un adolescente llamado Leo Messi, además de su cese como entrenador del Sevilla. ¿Cómo está viviendo este gran momento de forma de su equipo? Estoy muy contento. Sé lo difícil que es ganar partidos en Segunda. Ahora estamos disfrutando de una magnífica racha que ojalá se prolongue muchísimo en el tiempo. Tengo los pies en la tierra, pero celebro mucho las victorias ¿Cómo se encontró el vestuario tras perder la oportunidad de ascender en casa ante el Málaga? Intentamos por todos los medios convencer a los jugadores de que lo que había pasado ya no tenía solución y que eso mismo nos podía servir para el futuro. Los errores que se habían cometido no se podían volver a repetir. También venía un cuerpo técnico nuevo con una metodología un poco distinta a la anterior y creo que eso los jugadores lo compraron. Desde el primer momento hemos sentido el apoyo de la plantilla y se han visto identificados con la manera de jugar. ¿Era consciente de la presión que existe en el Almería por conseguir el ascenso? Cuando tu llegas a un club como el Almería en el que las dos últimas temporadas cae eliminado en Playoff, naturalmente te imaginas que el objetivo va a ser llegar lo más arriba posible. Estoy en cierta manera tranquilo porque la presión va a existir en todos los sitios. Yo vengo de entrenar en Primera al Sevilla, así que os podéis imaginar. También en Las Palmas donde el objetivo era ascender y dar un paso más. El año pasado y el anterior el Almería se ganó el derecho a jugar Playoff, lo afrontaron y no pudo ser. No por el hecho de ser el Almería ya iban a ascender. Eso es lo que tenemos que conseguir nosotros, ganarnos el derecho a luchar por cosas importantes. ¿Qué cambió después de dos derrotas seguidas para llegar a ser líder a día de hoy? El equipo tiene muchísimo potencial, no me cansaré de repetirlo. Los partidos ante Tenerife y Sabadell no los afrontamos como exige un partido de la Segunda División. El resto de partidos hemos estado desde el primer minuto hasta el último jugando de una determinada manera e incluso, a veces, adaptándonos al tipo de partido que había. Después de esos dos partidos hicimos una valoración interna con los jugadores y vimos que con lo que estábamos haciendo no nos daba. Los jugadores lo entendieron y esa reacción llegó contra el Cádiz. Si no afrontas los 95 minutos de cada partido al 100%, no le ganas a ningún equipo. ¿Cómo trabaja García Pimienta la mentalidad de un equipo confeccionado para subir? El error siempre va a existir. Hay que saber perdonar al jugador que lo intenta. Dentro de mi staff está Richi Serrés, que es el coach deportivo y quien se encarga de trabajar a nivel individual y grupal con los jugadores este tipo de situaciones. Dentro de una temporada suceden muchas cosas y tienes que tener la capacidad de reponerte a todo. No puedes venirte abajo, por ejemplo, cuando encajas un gol. Eso es algo que trabaja Richi, no solo con la plantilla, sino con el staff también. ¿Se valora el trabajo del entrenador en el mundo del fútbol o todo está condicionado a los resultados? Creo que los resultados lo condicionan todo. En el caso de Rubi, me parece un excelente entrenador y está más que codiciado. Eso significa que ha estado haciendo un trabajo magnífico durante todos estos años. A veces no se consiguen los objetivos porque tú no has estado bien o porque el rival ha estado mejor. ¿Si es una profesión de riesgo? Esto está montado así y no podemos hacer nada. Lo que sí que tengo claro es que cuando salgas de un equipo tienes que tener la conciencia tranquila de que lo has dado todo ¿Es tan difícil ser entrenador del Sevilla como lo aparenta desde fuera? En Sevilla me pasó un poco como aquí. Cuando me reuní con ellos sentí claramente que yo era el elegido y que venían a buscar a García Pimienta por lo que ya estaba haciendo como entrenador. No querían que yo cambiase mi forma de entrenar. Vas a un club en el que en la historia reciente habían ganado muchísimo, pero la realidad del club era otra. Querían darle una estabilidad al equipo y generar un modelo de juego que yo creo que se fue consiguiendo de menos a más. En la jornada 27 estábamos en puestos europeos y los objetivos cambiaron. Existieron cuatro derrotas consecutivas y en un club tan grande como el Sevilla pues sucede esto, que te acaban cesando. Pero estoy muy contento por lo que se hizo allí y la afinidad con aquella plantilla. ¿Más cerca del éxito siendo fiel a su modelo de juego o adaptándose al contexto? 50-50%. A mí me encantaría tener el 95% de posesión y que pasase lo que nosotros queremos, pero eso no es posible muchas veces y entonces te tienes que adaptar a ese contexto. Pero siempre sin renunciar a tu estilo. Ahí está la grandeza de los equipos, saber jugar en cada momento a lo que toca y eso es lo más difícil. Llegó a entrenar a Messi en su etapa como entrenador del fútbol base en La Masía… Yo en aquel entonces todavía estaba en activo y hacía de segundo entrenador en el cadete del Barça con Álex García. Era una pasada, teníamos una generación magnífica, la del año 87, con Messi, Piqué, Cesc Fábregas, etc. Los entrenamientos eran un espectáculo y claro, veías a un niño de 1,68m de altura, zurdito y muy poquita cosa, pero es que hacía lo que quería. Yo salía de entrenar y me iba a buscar a mi mujer que trabajaba y siempre le contaba la misma historia, que había un niño en el equipo que si no pasaba nada raro sería igual o mejor que Maradona. Se lo repetía cada día. Por suerte tuvimos buena visión. No fue gracias a nosotros, él lo tenía dentro. Pero no deja de ser curioso que con 15 años que tenía Messi, seas capaz de identificar que podía llegar a ser una estrella mundial. Me alegro mucho porque es un tío encantador. En la segunda vuelta se volverán a enfrentar Eldense y Almería, con Messi y Cristiano como propietarios de ambos clubes… De corazón dividido nada, quiero que gane el Almería ese partido y que tanto nosotros como el Eldense cumplamos nuestros objetivos.
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