Chuki, el nuevo 'trotamúsico' de Bremen: "Özil siempre fue un referente para mí"
El ex del Real Valladolid ha sido nominado a 'Rookie del Mes' en su debut con el Werder
Iván San José Cantalejo 'Chuki' (Valladolid, 2004) no entiende de periodos de adaptación. El ex del Valladolid, llegado libre este verano, ha caído de pie en la ciudad de los 'músicos de Bremen'. Dos asistencias en cuatro partidos le han valido para ser nominado a 'Rookie' (debutante) del mes' en la Bundesliga junto a Maurice Krattenmacher (Elversberg) y Santiago Castañeda (Paderborn). "Es bastante simple: mi pase perfecto es uno que lleva a un gol para mi compañero", confiesa a 'Deich Stube' el dorsal 20 del Werder Bremen, que se ha erigido en titularísimo para Daniel Thioune: ha disputado 353 de los 360' que se han jugado en Liga. Jugando de mediapunta por el centro, con libertad, a las espaldas del retornado Niclas Füllkrug, ha conseguido hacer olvidar a Romano Schmid, traspasado al Frosinone por 8,5 millones de euros. "Realmente no fue una decisión fácil. Recibí varias ofertas. También de clubes que posiblemente sean más grandes, pero el Werder hizo mucho por conseguir mi fichaje. Por eso le elegí", admite Chuki a 'Bild'. "Para mí es el mayor paso que he dado hasta ahora en mi carrera", reconoce Chuki, que venía de marcar siete goles y repartir ocho asistencias con el Valladolid el pasado curso. En la Bundesliga, sin embargo, parece haber encontrado la 'horma de su zapato': "El estilo de juego en Alemania encaja bien conmigo. Aquí se trata más de encontrar espacios y se busca más la profundidad. En España todo es mucho más cerrado y técnico". Incluso alimenta las comparaciones con Mesut Özil, uno de los grandes ídolos de la historia reciente del Werder Bremen: "Siempre fue un referente para mí. Su manera de jugar y su fantástica técnica de golpeo me inspiraron mucho". A sus dos asistencias se suma su estilo 'diabólico': es el sexto jugador que más kilómetros (48,2) ha recorrido en la Bundesliga: "Mi familia me puso el apodo de 'Chuki'. Describe a alguien pequeño, que no para quieto, que se mueve mucho y está siempre de un lado para otro. Eso me define. Al menos cuando estoy sobre el campo". No es de extrañar que el Weserstadion le despidiera puesto en pie tras la asistencia que le brindó a Marco Grüll en la victoria sobre el Augsburgo (3-2). "No me lo esperaba. Estoy muy agradecido por el apoyo que me están dando los aficionados. La directiva también tiene fe en mí, y lo siento aquí todos los días. Considero que es mi deber devolver esto y demostrar en el campo de juego de lo que soy capaz", subraya. En el horizonte, además del Werder, está una posible convocatoria con la sub 21 de España: "Cuando tienes la oportunidad de jugar en una de las cinco mejores Ligas del mundo, la aprovechas. También eres consciente de que la federación te está observando y notando tu progreso. El año que viene hay una competición internacional como el Europeo sub 21, y por supuesto, mi sueño es estar allí". "Es un jugador muy prometedor. Tiene mucho potencial. Queremos apoyarlo para que desarrolle plenamente ese potencial en el Werder", aseguraba en su presentación Peter Niemeyer, director de fútbol. El ex del Valladolid también se pone 'deberes': "Hay cosas que todavía puedo mejorar: necesito más físico, más fuerza en los duelos... Pero eso es exactamente lo que imaginé cuando hice el cambio". Por ahora, resulta difícil hacerlo mejor.
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