Mou, segundas partes no son buenas
El Madrid no ha ganado ninguno de los últimos cuatro partidos contando sólo el segundo tiempo: tres derrotas, un empate, cinco goles en contra y sólo dos a favor
Una luz amarilla se ha encendido en el panel de mando del Real Madrid. Un aviso de que algo no funciona bien que ha puesto en alerta a Mourinho. El problema ya ha causado un daño importante (la derrota ante el Betis) y amenaza con dejar al equipo fuera de combate si no se soluciona la 'avería'. El inconveniente está detectado, pero no solucionado. El Madrid se autodestruye en los segundos tiempos y lo que es una luz amarilla ya pudo ser roja ante el Elche. Llueve sobre mojado y los datos generan bastante inquietud, más allá de que las consecuencias no hayan sido muy graves. El Madrid ofrece una doble cara en su rendimiento y el partido ante el Elche llevó el problema a su máxima expresión: por la reiteración y por el susto que a punto estuvo de costarle dos puntos. Precisamente esta doble cara es la que ha amortiguado el problema, porque la buena puesta en escena del Madrid en los partidos le ha permitido 'sobrevivir' en casi todos ellos al caos más absoluto que se apodera del equipo tras el descanso. Los datos hablan por sí solos. De los siete partidos disputados, seis en Liga y uno en Champions, en los cuatro últimos el Madrid no gana contando sólo el segundo tiempo: sale perdiendo ante Elche (2-1), Inter (0-1), Betis (1-0) y empata frente al Rayo (1-1). De estos cuatro partidos, en tres de ellos la renta obtenida en el primer tiempo permitió al equipo de Mourinho sacar el partido adelante, no sin sufrimiento en los casos de Inter y Elche. Ante el Betis no tuvo el colchón de goles del primer tiempo y acabaría perdiendo. El otro balance en estos cuatro partidos, cinco goles en contra y sólo dos a favor en las segundas partes. Ante Málaga, Real y Espanyol el Madrid sí ganó el 'partido' del segundo tiempo, goleando en el del duelo ante los realistas. El caso es que el Madrid está jugando con fuego en las últimas semanas, que es cuando el problema se ha acentuado. El Madrid pasa de encarrilar los partidos a complicárselos, de jugar con una autoridad aplastante a dejarse comer la tostada, de disfrutar de marcadores favorables a ver cómo las ventajas desaparecen... En definitiva, a ganar con superioridad los primeros tiempos para luego perder en los segundos de una manera inexplicable. El Madrid pierde el control y con ello está poniendo en riesgo sus objetivos a largo plazo. Otra traspié ante el Elche hubiese supuesto un mazazo en la lucha por el título de Liga y con el Metropolitano como próxima parada. Mourinho parece tener claro el problema a falta de encontrar la solución. "El problema me parece obvio... Hay partidos que parecen acabados que no están acabados. La única explicación que encuentro es que son partidos fáciles, no matas... Partidos que no matamos y parece que pasamos de la facilidad a no controlar. Este tipo de estadio, lleno, afición fantástica... Lo ponen difícil. La cosa buena es que con la dificultad, el equipo reacciona y gana, que es lo más importante. Y cosa buena es que con los partidos del Madrid nadie se aburre, porque son muy divertidos", acabó bromeando. Pero de momento, segundas partes no son buenas en el Madrid.
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