Abde derriba el muro azulón para que el Betis prolongue su racha ganadora
Un gol del marrroquí en su semana más difícil le da la tercera victoria seguida a su equipo
El Betis encadenó ante el Getafe su tercera victoria consecutiva en LaLiga y confirmó las buenas sensaciones que había dejado en Villarreal con un triunfo mucho más ajustado en el marcador que en el juego. Abde decidió justo antes del descanso un partido correoso, pero dominado durante muchos minutos con enorme autoridad por los verdiblancos, que se encontraron una y otra vez con David Soria y perdonaron ocasiones suficientes para haber evitado el sufrimiento final. Deossa firmó una actuación sobresaliente, Antony fue una amenaza permanente y Valles volvió a aparecer cuando fue necesario para proteger tres puntos que permiten al equipo de Pellegrini seguir mirando hacia arriba, en la tercera plaza de la tabla con 15 puntos de 18 posibles. El conjunto andaluz, que saltó al césped acompañado de sus once socios más longevos, fue dueño absoluto de la primera parte, aunque necesitó esperar hasta el último suspiro para trasladar al marcador una superioridad evidente casi desde el inicio. Los verdiblancos monopolizaron el balón, jugaron durante muchos minutos alrededor del área de David Soria y se marcharon al vestuario con un abrumador 80,4% de posesión y 13 remates por sólo tres del Getafe. Un dominio casi total que, sin embargo, no evitó que los de Bordalás generaran peligro en sus escasas llegadas y obligaran a Valles a resultar determinante de nuevo. El equipo de Pellegrini quiso imprimirle mucho dinamismo al juego desde el principio. Antony avisó ya en la primera transición y Parrott estuvo a punto de sorprender a Soria con un disparo desde unos 50 metros que el guardameta despejó con apuros. Entre medias, una mala cesión de Facundo había permitido al Getafe amenazar por primera vez, pero Valles salió rápido para evitar el remate de Azón y a continuación respondió al disparo de Francho. Poco después volvió a aparecer el portero bético con una mano salvadora ante un incisivo Azón tras un balón largo de Zaid Romero. Se señaló fuera de juego, no lo parecía. Antony se convirtió en la principal amenaza bética. Después de obligar a Soria a intervenir con uno de sus habituales movimientos de fuera hacia dentro, el brasileño estuvo muy cerca de marcar con una espectacular volea desde la frontal que salió a 110 kilómetros por hora. El portero azulón reaccionó con una mano asombrosa, desvió el balón al poste y tuvo además la fortuna de que el rechace regresara directamente a sus manos. Poco después, Facundo rozó el larguero con un 'misil' desde fuera del área con Soria batido. El asedio en ese momento ya era total. El Getafe, que había pedido tarjeta para Firpo por un plantillazo a Francho, consiguió rebajar las revoluciones del partido en el tramo final del primer tiempo. Las faltas, las interrupciones y un bloque cada vez más cerrado terminaron con la fluidez que había mostrado el Betis durante buena parte de la primera media hora. Isco, muy participativo y sin ningún temor al contacto tras su grave lesión, llegó incluso a quejarse a Sánchez Martínez de las continuas interrupciones con un "es que así no podemos jugar". El conjunto de Bordalás parecía haber conseguido llegar indemne al descanso. Pero justo entonces apareció el premio. Deossa, elegido por Pellegrini para añadir músculo al centro del campo y protagonista de una notable primera parte, ganó un duelo y lanzó en largo a Abde. El marroquí controló, conectó con Antony y el brasileño filtró el balón para Parrott, que en lugar de rematar tuvo la lucidez de devolverlo atrás. Abde, que había continuado la carrera, apareció para culminar una magnífica acción colectiva. El VAR revisó durante aproximadamente un minuto una posible mano del extremo en el control inicial, pero terminó validando un gol que hacía justicia a lo visto antes del descanso. El gol no solo cerró el primer tiempo sino que fue un regalo para un futbolista, el marroquí, al que su familia aplaudía desde un palco, y que lo ha pasado mal estos días. Salir junto a sus compañeros con una camiseta de apoyo a Ceuta el lunes en el partido frente al Villarreal de La Cerámica provocó que su cuenta de Instagram se llenada de duras críticas, insultos y amenazas. Tuvo incluso que compartir un comunicado para explicar lo sucedido y su entrenador, Pellegrini, salió al paso para intentar diferenciar fútbol de política. Pellegrini movió ficha en el descanso para proteger a Ángel Ortiz, condicionado por su amarilla, dando entrada a Bellerín, mientras Bordalás sustituyó al también amonestado Davinchi por Mojica y buscó mayor presencia ofensiva con Enes Ünal por Satriano. El Getafe adelantó durante unos minutos sus líneas para intentar dificultar la salida de balón verdiblanca, pero el Betis siguió manejando el partido desde la posesión. Pudo además ampliar muy pronto su ventaja: un extraordinario cambio de orientación de Deossa permitió progresar a Abde y Junior y, tras un mal despeje de Djené, Isco remató fuera, completamente solo. El capitán dejó su sitio en el 61' a Dani Ceballos, que volvió a jugar ante la afición bética nueve años después. Para entonces, el Getafe había comprobado que ni siquiera dando un paso adelante conseguía arrebatarle la pelota a un Betis que redujo riesgos y comenzó a administrar su ventaja. Más que buscar permanentemente el segundo, los de Pellegrini utilizaron el balón para controlar a un rival que apenas encontraba la manera de acercarse a Valles. Pese a ese ritmo más pausado, las mejores oportunidades siguieron siendo verdiblancas. Riquelme, recién ingresado junto a Cucho, se encontró con Soria después de una buena incorporación de Bellerín y una rocambolesca sucesión de rechaces estuvo a punto de terminar con el segundo. Antony volvió a rozarlo poco después tras enlazar dos paredes consecutivas con Bellerín y Riquelme, pero nuevamente apareció Soria. El brasileño lo intentó de todas las maneras sin encontrar el premio a uno de sus partidos más incisivos. La sentencia volvió a escaparse en el 85'. Ceballos encontró con un magnífico pase a Junior, el lateral puso el balón atrás y Antony remató con Soria ya superado, pero Zaid Romero apareció bajo palos para evitar un gol que se cantaba en La Cartuja. Segundos después, Mario Martín llegó muy tarde a un balón dividido y se llevó por delante a Natan. Sánchez Martínez le mostró la segunda amarilla y dejó al Getafe con diez. Para entonces, Deossa se había convertido en uno de los grandes nombres de la noche, dominando duelos, imponiendo su físico y manejando además la pelota con criterio. Ni siquiera la superioridad numérica permitió al Betis ahorrarse unos últimos minutos de inquietud. Pellegrini pidió a Ceballos que alargara las posesiones, pero aparecieron los nervios Azón probó fortuna y el Getafe, sin nada que perder, terminó lanzándose arriba. Ünal llegó incluso a quedarse solo ante Valles, que respondió con otro paradón, aunque la acción quedó invalidada por fuera de juego. Deossa todavía tuvo fuerzas para fabricar en el descuento una última llegada que Ceballos mandó muy desviada. El Betis había tenido oportunidades de sobra para sentenciar mucho antes, pero terminó defendiendo hasta el último suspiro una ventaja mínima que se quedó corta para los méritos acumulados durante el partido.
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