Diomande en la tierra de Gento
'Al otro lado del espejo', una opinión de Alfredo Relaño
Con ánimos renovados tras su victoria en el Spotify, el Madrid visita en este turno al Racing de Santander, equipo al que le une un firme parentesco histórico. En las cinco Copas de Europa de tacada del equipo de Di Stéfano, cuatro jugadores fueron titulares fijos durante todo el ciclo: el propio Di Stéfano, el vizcaíno Zárraga y dos cántabros, Marquitos y Gento. Más tarde hubo otros muy significados, en especial Carlos Santillana, protagonista principal en la serie de remontadas europeas en el tiempo de la Quinta del Buitre. El gran referente, claro, es Gento, que me viene a la mente justo ahora que el puesto de extremo izquierdo en el equipo atrae tantas miradas. Vinicius había sido el mejor en ese puesto desde la retirada del glorioso cántabro, pero se nos está viniendo abajo. Aún no están demasiado lejos sus colosales partidos, con media docena de galopadas en cada tiempo, su insistencia en el peligro, su capacidad para repetir esfuerzos hasta el último minuto. Llegó sin capacidad para finalizar, no veía el pase ni era preciso ante el gol, pero con Ancelotti lo corrigió y llegó a destellar tanto que hasta su Balón de Plata (el mismo que le acaban de otorgar ahora a Mbappé) enfadó tanto a Florentino que suspendió el viaje colectivo a París pese a que había otros, y nada despreciables, premios para el club. Y a partir de aquello, ha ido cuesta abajo en la rodada. “¡Vinicius, Balón de Playa!” le gritan burla en los campos, mientras el Bernabéu ha empezado a distanciarse de él y a verle con antipatía, en especial desde su visible sabotaje al proyecto Xabi Alonso. Su juego ha decaído y sus actitudes han empezado a ser vistas como un problema para el Madrid. Su renovación desagradó a muchos. Pero he aquí que Diomande ha levantado la mano y dado el paso al frente. De sus pálidas y cortas intervenciones primerizas ha pasado a dar la pinta de jugadorazo, con desborde, disparo y solidaridad atrás. El tirón de pelo le ha dado una larga oportunidad de cuatro partidos. Ahora el problema ya no lo tiene el Madrid, sino Vinicius.
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.