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Pólvora mojada en Nervión

El Sevilla empata con el Alavés y se queda sin marcar por primera vez este curso, marchándose al parón con la necesidad de recuperar una mejor versión

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En una noche marcada por los homenajes a Jesús de Miguel, Sevilla y Alavés protagonizaron un partido con rigor táctico y escasa brillantez en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Los locales estuvieron más cerca del triunfo, pero esta vez el dominio posicional y el juego directo no se tradujo en goles. Ni siquiera un penalti a favor les valió para superar a Antonio Sivera, que se convirtió en el mejor futbolista del encuentro (0-0). Al equipo de Nervión se le mojó la pólvora coincidiendo con su peor momento en lo que va de curso. El empate deja otro regusto amargo antes de marcharse al parón con la mente ya puesta en el Gran Derbi. Luis García Plaza realizó dos modificaciones respecto al once inicial del Coliseum, manteniendo a Isaac como segundo delantero en el 4-2-3-1. En primer lugar, decidió dar descanso a Castrín para alinear a Sangante, que no jugaba en Liga desde la séptima jornada ante el Barcelona -curiosamente antes del parón de selecciones-; en segundo, apostó por Rubén Vargas en banda derecha en vez de Ejuke, al que quería tener fresco de cara a la segunda parte. Un esquema muy definido pensando también en un encuentro que debía cocerse a fuego lento. El partido arrancó con un ritmo alto en los primeros instantes, pues apenas hubo interrupciones más allá del segundo homenaje a Jesús de Miguel en el minuto 9. Al principio, el Alavés pudo jugar mucho tiempo en campo contrario enviando centros laterales al área del Sevilla. Por su parte, el cuadro hispalense atacó los espacios que dejaba la defensa babazorra. Isaac se acercaba con frecuencia a las bandas, sobre todo a la izquierda, donde protagonizó un intenso duelo con Tenaglia. A partir del minuto 20, el Sevilla se hizo con el dominio de la posesión y embotelló al Alavés. En este contexto emergió la figura de Stassin, que mejoraba todas las jugadas que pasaban por él al detectar el pase al compañero antes de que le llegara el balón. Pese a su buena primera mitad, al delantero belga todavía le falta tener más maldad en zonas de peligro para ponerse de cara a gol. Ambos equipos realizaron muy pocas concesiones, ya fuera por méritos de los defensas o deméritos de los atacantes. Una vez más, los mejores ataques del Sevilla nacieron desde la banda izquierda, donde Suazo y Félix Correia se juntaron con Isaac y con Vargas. El extremo portugués, siempre generoso en las ayudas defensivas, provocó un penalti de jugador avispado. Aprovechando que Ángel Pérez plantó la pierna tras su recorte, forzó el contacto en una jugada en la que el VAR -esta vez sí- no debía intervenir. Una lástima que no sirviera para adelantar a los sevillistas porque fue de largo el que más lo intentó en ataque. La sociedad formada por Suazo y Félix es de lo mejor que tiene el Sevilla en este primer tercio del campeonato. El chileno merece una mención aparte por su regularidad, su crecimiento partido tras partido y el gran momento de confianza que atraviesa: gana todos los duelos, inicia desde atrás con buen criterio, oxigena el juego cuando es necesario, se proyecta por su carril hasta alcanzar línea de fondo, pone los mejores centros… incluso regatea rivales y lanza faltas directas. Está justificando su capitanía junto a un Kike Salas cuyo nivel ya no sorprende a nadie, aunque en esta ocasión estuvo poco certero en los pases. Con el paso de los minutos y el desgaste físico, especialmente de Félix, el fútbol del Sevilla se volvió espeso y previsible. Continuó creándole peligro al Alavés, pero lo hizo más por arreones que por lucidez. Prueba de ello fueron las únicas dos oportunidades claras, que estuvieron en las botas de Juan Iglesias. "Si tampoco los delanteros hacen goles, falta un jugador que a lo mejor sea capaz de cambiar el partido, y nos ha faltado estar acertados en las ocasiones que hemos tenido", argumentó Luis García Plaza. El bache de resultados del Sevilla se explica en buena medida mediante el bajón de rendimiento de Fofana, que otra vez dejó una actuación muy discreta. Algo más encorsetado por detrás de los dos delanteros, el francés acumula dos partidos seguidos en los que ni pisa área ni rompe líneas en conducción, algo que le había permitido a su equipo generar desajustes en los rivales en las primeras jornadas. Sin su aportación, a los suyos le cuesta un mundo progresar por el centro ante defensas cerradas. El debate sobre la posición ideal de Fofana fue uno de los temas centrales en la rueda de prensa posterior al choque. "Contra Osasuna me gustó mucho en el mediocentro y cuando le pusimos por delante en Getafe estuvo bastante flojo. Hoy no ha estado tan bien, pero confiamos en él", aseguró su entrenador, que debe aprovechar el parón para recuperar una mejor versión de su jugador más diferencial. El futbolista del Sevilla más señalado fue Vargas. El extremo suizo comenzó muy activo partiendo desde el flanco diestro para caer a zonas centrales. Sin embargo, tras fallar el penalti no se supo reenganchar al partido, siendo el primer sustituido y recibiendo pitos de la grada. En su lugar, Ejuke le dio algo más de vuelo a esa banda, aunque por ese perfil los zagueros suelen intuir bien sus regates hacia fuera, lo que le lleva a tomar peores decisiones en el último tercio del campo. Las otras soluciones de Luis García Plaza desde el banquillo fueron dar entrada a Castrín y Robbie Ure por Sangante e Isaac. De esta forma, el dibujo táctico ya sí fijaba un 4-4-2 más clásico con el escocés acompañando a Stassin en la doble punta, una fórmula que de momento no parece funcionar. Frente a un Alavés muy arropado y al que sostuvo un Sivera colosal, en la segunda parte el Sevilla solo halló el modo de atacar realizando cambios de orientación constantes para buscar a sus extremos con espacio por delante, metiendo centros al área visitante que casi nunca encontraban rematador. "Hemos sido muy merecedores de la victoria, pero esto se trata de marcar", opinó luego el técnico madrileño. Parón necesario El resultado gafas entre Sevilla y Alavés supone la primera vez que el conjunto blanquirrojo se queda sin poder marcar en esta temporada. En la parte positiva, sufrió poco atrás y recobró la confianza defensiva consiguiendo su cuarta portería a cero. Si bien es un empate que le sabe amargo, al menos suma un punto que le acerca cada vez más al objetivo de la permanencia. "Nos vamos en una situación buena, sabiendo que va a haber mucha igualdad en la Liga. Lo importante es no meterte en ese grupo de abajo y estar cuanto más arriba, mejor", comentó Luis García Plaza respecto a la inminente ventana de selecciones. Al igual que el anterior parón cortó de raíz la buena dinámica de su equipo, esta vez debe servirle para recuperar sensaciones, ya que la próxima cita será nada más y nada menos que el derbi sevillano.

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Saturday, November 7, 2026

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