El Rayo le gana al exilio
Domina en la primera parte y se marcha 2-0 al descanso, pero sufre en el segundo tiempo. Último partido de los vallecanos en Butarque, donde han sumado siete puntos de nueve
Victoria y fin del exilio. Felicidad doble para el Rayo. Los vallecanos se impusieron al Espanyol y lograron su segundo triunfo del curso en el encuentro que puso fin al destierro en Leganés. Dominaron en el primer tiempo y sufrieron en el segundo, pero los de Beñat vuelven a casa alegres tras haber sumado siete de nueve puntos en Butarque. No está nada mal. Los pericos pagaron caro su desidia inicial. Fue cuestión de velocidad. También de concentración, porque el Rayo empezó el encuentro antes, y más rápido, que el Espanyol. Mientras los vallecanos volaban, los pericos iban al trantrán. A los dos minutos y unos pocos segundos, muy pronto, los de Beñat obtuvieron ya los primeros beneficios de su mayor intensidad. Moscardo, que recibió tras un saque de banda, envió hacia atrás un balón comprometido. Álvaro García, más rápido que todos los demás, recuperó e inició la jugada que, tras la intervención de Camello y Pedro Díaz, él mismo culminó. 1-0 para los vallecanos cuando el Espanyol aún no había empezado ni a sudar. Apareció de nuevo Moscardo. Esta vez para despejar un centro peligroso en el área perica, con tan mala suerte, que estuvo a punto de acabar en el fondo de la red. Zozobraban los pericos, que después, no les quedaba otra, dieron un paso adelante. Tuvieron más contacto con el balón, jugaron buenos minutos y Bauza lo intentó con un disparo lejano que salió cerca del palo. Hasta que la maldición del ex hizo acto de presencia en Butarque y volvió a golpear al Espanyol. Pedrosa, que no lo celebró por respeto al equipo en el que creció, puso el 2-0 al filo de la media hora. Recibió de Álvaro García en la frontal, se internó en el área y solventó con un disparo cruzado. Y aún pudo llegar el tercero si el remate de Camello no se estrella en el larguero en la prolongación. El descanso fue un alivio para el Espanyol y el momento de la reconstrucción. El triple cambio de Manolo González, entraron Bryan, Expósito y Marcos, espabiló al equipo, que jugó con más brío, y mejor, en el segundo tiempo. Mujaid, que primero fue héroe al desviar un disparo de Javi Hernández que era medio gol, salió después en la foto del tanto de Roberto Fernández, que le sentó con un recorte en el área antes deponerla al palo largo. Qué golazo. Apretó el Espanyol. Riedel obligó a Audero a volar para despejar un misil y a Edu Expósito le faltaron centímetros para ponerla en la escuadra. El encuentro había cambiado por completo. Sufría el Rayo, pero al Espanyol no le dio para corregir la lentitud con la que empezó.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.