El Rayo, con Camello al galope
El madrileño, que lleva 7 goles en 7 jornadas, araña un punto ante Osasuna, que se había adelantado con golazo de Budimir
Osasuna y Rayo empatan a todo. A goles, a puntos y a sensaciones. Incluso sus delanteros están con la flecha para arriba, porque fueron Budimir y Camello los que perforaron las áreas y sellaron el reparto de puntos de Pamplona. Empezaron avisando los rayistas con un disparo de De Frutos en los primeros minutos. El atacante, que volvía a a jugar y conectaba un fuerte disparo abajo que despejaba Aitor. El portero, que evitó unos días antes que la goleada del Atlético fuera aún mayor, repetía en detrimento de Sergio Herrera. Pese al dominio inicial de los madrileños, Osasuna fuen quien mojó primero. Una gran acción por banda de Kike Barja, un centro al área, un mal despeja de Álvaro García fueron la antesala al golazo del día en Pamplona. Budimir la controla orientado con el pecho, giro y disparo de volea para reventar la red. Maravillosa acción en una baldosa del croata. El gol contagió la intensidad al cuadro rojillo, que fue entonces el dueño del partido ante un Rayo que parecía algo aturdido. Sin embargo, los de Beñat lograron despejarse y terminar dominando la primera parte. Sin ocasiones claras, pero con síntomas de lo que podíamos ver en la reanudación. Las sensaciones se materializaron a los pocos minutos de la segunda parte. Una gran jugada de Pedrosa por su banda izquierda terminó con un centro para Camello, que no perdonó en la primera que tuvo. Séptimo gol del delantero empatando con Mbappé y Lamine Yamal. Números estratosféricos para un ariete del Rayo en apenas siete jornadas ligueras. Se rehízo, sin embargo, Osasuna. Ramis movió rápido el banquillo para volver a ponerse por delante en el marcador. Numerosos cambios que, no obstante, no dieron el rendimiento esperado y, pese a dominar el juego, las ocasiones brillaban por su ausencia. Viendo el poco peligro en su portería, el cuadro rayista también quiso mover piezas para rascar dos puntos más. En el tramo final le entraron las prisas a ambos conjuntos, siendo el equipo pamplonica el que con más ímpetu buscaba la portería contraria, pero sin éxito. Y, para colmo, lesión de Raúl Moro. El extremo, que se había dejado ver, sigue sin terminar de explotar en la formación rojilla. Al final, ninguno contento ni ninguno descontento. Reparto justo de puntos y a seguir pensando en sumar como sea para encarrilar un mismo objetivo: la salvación.
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