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Thursday, August 27, 2026

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Soccer

Espí, el Barça y el Atleti

'Al otro lado del espejo', una opinión de Alfredo Relaño

· 593 words

Nunca conocí una Liga con un inicio tan cochambroso como el de esta, que ha arrancado partido a partido, como una fila de hormigas, con acumulaciones de encuentros fuera para algunos y en casa para otros, un mal y apresurado guiso cuyas causas son la decisión de Tebas por iniciarla a mediados de agosto (se estima en 40 millones el mayor ingreso de televisión al evitar que demasiados abonados a las plataformas no renueven hasta septiembre) y el apretón del Mundial, en el que por fortuna muchos de los jugadores de nuestro campeonato duraron bastante. A eso ha habido que sumar, en el caso del Atlético, el respeto a contratos del estadio para esos conciertos que ya no se hacen en el Bernabéu. Encima, y esto es mal común en toda Europa, las plantillas están sin cerrar hasta fin de mes, lo que da un aire como provisional a lo que hasta entonces veamos, sólo que será el definitivo enfado a los nostálgicos. Está, por ejemplo, el caso colgado de Julián Alvarez, con el que el Barça ha repetido el enredo de los dos veranos pasados con Nico Williams con la misma consecuencia: quedarse sin el jugador y dejar a este en posición incómoda ante sus aficionados. El Barça, que creyó contar con él, se apañó ayer con Raphinha en esa posición, pero está buscando delantero centro. Por su parte el Atlético, que tiene a Sorloth lesionado, ha tratado de apañarse con Lookman, que no conoce los parámetros del puesto. Ayer el Cholo tiró de Julián Alvarez, entre pitos y bronca, cuando las cosas estaban mal, y al chico se le vio ausente, triste, entre depre y desinteresado. Prácticamente no la tocó (¡qué bien le hubiera venido marcar el gol que hizo Giulano!) y ni siquiera fue al fondo al final del partido a despedirse, con todos, de la grada de animación. Medida prudente. El Barça trata de remediarse con Gyokeres, del Arsenal, y nadie está seguro de que el Atlético no pretenda lo mismo, en su caso utilizando a Julián Alvarez en la negociación. A él se le siguen notando pocas ganas de quedarse, incluso me dicen que su entorno se planteó litigar por ‘cláusula abusiva’ (son 500 millones), lo que no creo que tenga el menor recorrido. Los problemas de ambos clubes con el nueve resaltan el acierto del Madrid al ir por Carlos Espí, jugador de gran futuro que ya ha marcado dos goles en la pretemporada y uno más, en Cornellà, que valió dos puntos. Me pregunto por qué ni Barça ni Atlético se interesaron por él. Primer partido de la temporada y primera bronca y flamear de pañuelos en Mestalla. “¡Queremos un tiro a puerta…!” y “¿Dónde están los fichajes…?” fueron dos de los cánticos ante el insufrible partido del equipo, dejado de la mano de Dios. Lo único notable en torno a la plantilla es la oferta desastrosa de renovación que se le ha hecho al ‘capi’ Gayá, en realidad una invitación encubierta a marcharse. Nada mueve a la ilusión que el fútbol necesita. La Comunidad de Madrid se ha puesto el pantalón de cuadros con Martín Presa, y le ha erradicado de Vallecas para adecentar el campo. No se fue a Burgos, como amenazó de forma extravagante Martín Presa, sino a Leganés. Malo todo para el club, cuyo problema es que su propietario no es presidente del Rayo, sino de la primera plantilla del Rayo, lo único que le divierte y le interesa. Lo demás lo desprecia, lo ignora. Y se le pudre entre las manos.

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