Courtois no cambia pese a los cambios: 100 partidos y otro milagro bajo la mirada de Nuno Santos
El belga celebró su centenar en Champions con otra exhibición ante el Inter y siete paradas decisivas
Hay cosas que cambian en el Real Madrid y otras que siempre resisten al paso del tiempo. Cambian los entrenadores, los métodos de trabajo y los compañeros. Pero lo que no cambia es Thibaut Courtois. Cuando el Madrid necesita un milagro, siempre aparece el belga. Ante el Inter se repitió la historia. El belga firmó otra de esas noches que le confirman como el mejor portero del mundo. Siete paradas, varias de enorme dificultad, para sostener a un Madrid que durante muchos minutos estuvo sometido por el conjunto italiano. Courtois apareció desde el principio y fue decisivo hasta el final, cuando el partido entró en combustión en los minutos finales con el 2-1. Otro partido del Madrid ganado desde la portería. Hasta Mourinho lo dejó claro después del encuentro. Para el técnico portugués, el MVP debía haber sido Courtois. Una declaración que explica mejor la importancia que sigue teniendo el belga en este Real Madrid. La noche ante el Inter tenía además un significado especial. Courtois disputó su partido número 100 en la Champions y entró en uno de los clubes más selectos de la competición. El reparto de su centenar tiene, obviamente, predominio blanco: 72 encuentros con el Real Madrid, 16 con el Chelsea y 12 con el Atlético. Courtois es el primer futbolista belga que alcanza los 100 partidos en Champions y el octavo portero que consigue semejante cifra. Y el centenario llegó con otra exhibición. Courtois ya pertenece a la historia de una competición que le regaló probablemente la noche más importante de su carrera. La final de París de 2022 ante el Liverpool es una de las mayores actuaciones de un portero en una final de la Champions. Entonces realizó nueve paradas y fue elegido mejor jugador del partido. Cuatro años después, su capacidad para decidir encuentros permanece intacta. Esta temporada, sin embargo, presentaba un cambio importante para Courtois. La llegada de Jose Mourinho supuso también una transformación en su equipo de trabajo y la salida de Luis Llopis, con quien Courtois había construido durante años una relación extraordinariamente estrecha. Llopis había trabajado mano a mano con el belga durante ocho años y se había convertido en una figura fundamental en su día a día. Pero Mourinho llegó al Real Madrid con su propio preparador de porteros, Nuno Santos, hombre de absoluta confianza del portugués, y el club decidió apostar por el nuevo equipo técnico. Courtois, siempre agradecido a Llopis, entendió y aceptó la decisión. Asumió que se trataba de una decisión del club y se puso inmediatamente a trabajar con Santos y sus nuevos métodos. Para un portero, cambiar de preparador después de tantos años no era una cuestión menor, pero la respuesta de Tibu ha sido sobresaliente. Sigue transmitiendo la misma seguridad, conserva intactos los reflejos y mantiene esa capacidad para hacerse enorme cuando el delantero tiene toda la portería delante. Courtois es uno de los líderes del Real Madrid. Por edad, trayectoria, rendimiento y personalidad, su voz tiene peso dentro del vestuario. Ha vivido prácticamente de todo de blanco: momentos complicados, Champions, remontadas, noches históricas y también la grave lesión de rodilla que amenazó con apartarle durante mucho tiempo de su mejor nivel. Regresó de ella siendo el mismo. Ese recorrido explica también la decisión que acaba de adoptar respecto a Bélgica. Courtois ha decidido no disputar la Nations League con su selección, porque considera que necesita administrar mejor sus esfuerzos. Su intención es aprovechar esas ventanas internacionales para descansar, trabajar y reducir riesgos después de haber sufrido diferentes problemas físicos durante las últimas temporadas. Tras darlo siempre todo con Bélgica, su prioridad inmediata está clara ahora: el Real Madrid. Courtois quiere alargar su carrera al máximo nivel y entiende que para conseguirlo necesita escuchar cada vez más a su cuerpo. Tiene 34 años y conoce perfectamente las exigencias de una temporada en el Real Madrid, donde prácticamente cada partido obliga a competir al límite. Porque Courtois tiene una obsesión para esta temporada: volver a ganar. El belga quiere dejar atrás la sequía de títulos del último curso y volver a levantar trofeos con el Real Madrid. Sabe que el equipo está iniciando una nueva etapa con Mourinho y que todavía tiene mucho camino por recorrer, pero también que su papel será fundamental mientras el nuevo proyecto termina de asentarse. Y él ya ha empezado a poner de su parte con exhibiciones como la del Inter.
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