El 77% que corona a Mou
El técnico portugués adelanta a Guardiola y lidera el ranking histórico de LaLiga entre los entrenadores con más de 100 partidos, después del 0-3 en Valencia
EEl Real Madrid se marcha al primer gran parón del curso en su mejor momento, y lo hace con una contrariedad: tener que parar. El 0-3 de Mestalla, resuelto con solvencia en uno de los estadios más ariscos del calendario, elevó a ocho la cadena de victorias consecutivas y dejó una sensación que llevaba tiempo sin percibirse en el equipo de José Mourinho, la de bloque fiable, hecho, que gana sin sobresaltos lejos de casa. La euforia, sin embargo, se interrumpe justo ahora: el calendario internacional obliga a guardarla en el cajón durante dos semanas. El triunfo tuvo una lectura individual: la del propio Mourinho. Con la victoria número 97 en 126 partidos de Liga, Mourinho alcanzó el 77% de triunfos y se situó en el primer puesto histórico de LaLiga entre los entrenadores que han dirigido al menos 100 encuentros. Por detrás quedan Pep Guardiola (76,3%), Carlo Ancelotti (71,1%), Xavi (69,6%), Zinedine Zidane (67,8%) y Luis Enrique (66,4%). El portugués restó importancia al registro y lo subordinó al siguiente compromiso: “No me alimento de números del pasado. Me alimento del presente, y hay que ganar el próximo. No tenía ni idea, pero obviamente es un orgullo, porque LaLiga ha tenido a lo largo de la historia tantísimos entrenadores top. Estar ahí con esos números es un orgullo, pero el próximo partido es lo más importante. En esta vida la gente se olvida de los números bonitos”. El adelantamiento tiene un matiz extra. El luso deja atrás precisamente a Guardiola, el rival que lo midió y, con frecuencia, lo superó durante su primera etapa en España, cuando los Clásicos de uno y otro marcaron una época. Un único nombre acecha esa cima: Hansi Flick, que exhibe un 79,3% (69 victorias en 87 partidos), aún sin alcanzar la frontera de los 100 encuentros que da validez al registro. La cifra corona un arranque que empezó entre dudas tras la derrota en La Cartuja y se ha enderezado hasta el pleno. Aquel Madrid señalado tras el derbi de septiembre es hoy un equipo que resuelve en escenarios complicados, que se sobrepone a los marcadores adversos y que ha encontrado en la rotación y en los revulsivos una herramienta fiable. Mestalla fue la última prueba superada, con Arda Güler como director de la función —gol y asistencia— y la pegada de Mbappé y Valverde para encarrilar el partido. Puertas adentro, Mourinho administró la euforia y señaló su principal preocupación de cara al parón: “Es mi única preocupación. Ellos están en fatiga extrema y tienen que irse con su selección el lunes; estarán lunes, martes y miércoles todavía limpiando esa fatiga muscular. No digo fatiga mental, porque quien gana no tiene fatiga mental, pero física sí”. El técnico, que reclama recuperar el tono físico de la plantilla tras un tramo de partidos encadenados, cerró con una concesión: “Respeto a los entrenadores de las selecciones”. Ese es, en el fondo, el reverso de la buena racha. El parón que frena la inercia se lleva a medio vestuario repartido por las selecciones y devuelve al Madrid, dentro de dos semanas, a otro calendario. Mourinho ya tiene el récord. Lo que quiere ahora es que nadie le estropee la vuelta.
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