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Saturday, August 29, 2026

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Pablo Sáenz ejecuta la ley del ex, el Oviedo se estrena y deja al Alba a cero

Tercera derrota de los manchegos, Munir se lesiona en su debut mientras el cuadro asturiano disipa las dudas de su dubitativo inicio

· 415 words

Con un gol de un ex como Pablo Sáenz, el primero de los carbayones en este campeonato, el Oviedo doblegó al Albacete en el Carlos Belmonte sumando así su primera victoria liguera y disipando las dudas iniciales, mientras el conjunto manchego sufre su tercera derrota y firma un inicio liguero muy preocupante: no ha sumado ningún punto en las tres jornadas disputadas, dos de ellas en casa, y sigue acumulando lesionados: el debut de Munir terminó a los 18 minutos por unas molestias musculares y Pepe Sánchez también cayó en el segundo acto. Inicio dubitativo de Alba y Oviedo, midiendo al rival sin querer arriesgar mucho, con lo que las llegadas al área rival brillaban por su ausencia. A todo esto y cuando se empezaba a mover algo el avispero, Munir se tuvo que marchar lesionado. 18 minutos duró el debut del flamante fichaje del Alba que dio el relevo al Dientecito Albarracín. Pasada la media hora el partido comenzó a animarse, con llegadas de Corpas por los locales y Pablo Sáenz por los carbayones, que avisó en el minuto 38 y cumplió con la ley del ex en el 42 ejecutando un buen disparo de zurda desde dentro del área a pase de Isfan que, tras tocar el palo, se metió en la puerta de Mariño tras un error en la salida de balón. Pablo pidió perdón a la que fue su afición. Reaccionó tímidamente el Alba antes de la pausa, con peligrosos remates de Albarracín y Soberón, pero sin premio. Mejoró el Oviedo nada más reanudarse el juego, imponiendo su ritmo cada vez que lograba pasar del centro del campo de la mano de un Pablo Sáenz que llevaba la batuta asturiana, aunque no había grandes ocasiones que destacar. Tras una nueva lesión en el inicio de la segunda parte, esta vez de Pepe Sánchez, otra más para la interminable lista de los manchegos, y con el partido cada vez más cuesta arriba, el Alba fue ganando terreno y empujando al Oviedo a su área, aunque sin traducir ese dominio en ocasiones claras. Bajó el ritmo respecto a la primera mitad y el conjunto asturiano supo replegarse y defender con orden ante un Albacete que, pese a la insistencia, no encontraba el camino. Tan solo una rápida jugada de contragolpe puso en peligro a Aarón Escandell, pero el guardameta salió rápido y logró despejar el disparo raso de Álex Rubio, que se presentó solo. Fue la última para un Alba despedido con pitos.

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