El Alavés se atasca con balón
Los babazorros acumulan cuatro partidos sin marcar en jugada.
El Alavés se mantiene cerca de Europa pese a encadenar una racha de cuatro jornadas sin ganar. Desde que venció el pasado 6 de septiembre a Osasuna, el cuadro babazorro sólo ha sumado un puntos de doce posibles. Mantener el ritmo con el que comenzó el curso era imposible, pero es evidente que los hombres de Quique Sánchez Flores han dado un paso atrás en diferentes aspectos del juego con el balón como principal protagonista de sus males. La falta de claridad con balón se ha convertido en una asignatura pendiente en el último mes de competición. De hecho, el Alavés no ha sido capaz de marcar en jugada desde su último triunfo ante Osasuna. Desde entonces, ha hecho dos goles en cuatro partidos y ambos han sido a balón parado. Ville Koski, en un saque de esquina en Santander, y Lucas Boyé, desde los once metros ante el Atlético, han sido los autores de las únicas alegrías babazorras. El equipo vitoriano suma 360 minutos sin marcar en jugada. Pablo Ibáñez, ante Osasuna, fue el último jugador que marcó en una acción que no fuera a balón parado. El navarro cabeceó en el segundo palo un gran centro lateral servido por Ángel Pérez desde la derecha. En total son cuatro partidos en los que los babazorros no han marcado en acciones elaboradas y en dos de estos encuentros se han quedado a cero después de enlazar 17 jornadas marcando, como mínimo, un gol desde la llegada de Quique. La falta de gol de los babazorros no se explica desde un único motivo. El volumen de llegadas sobre la portería rival ha disminuido, aunque a todo ello hay que sumar la falta de precisión en los centros laterales, una peor ocupación del área cuando llega al último tercio del campo y en muchos casos falta de pausa para decidir mejor en situaciones en las que hace falta un pase más antes de buscar el área. Todo suma y, en este caso, el paso atrás es evidente. Pese a todo, el Alavés sigue estando en una situación óptima, no ha ofrecido una mala imagen en los dos últimos encuentros y ahora tratará de volver a sumar de a tres en dos encuentros fundamentes que tiene en apenas seis días ante Celta de Vigo y Málaga. El colchón que hicieron en las primeras semanas de competición les está permitiendo llevar con cierta tranquilidad estas cuatro jornadas sin ganar, aunque la exigencia y la autocrítica es grande en Ibaia.
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