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El festival del Como de Cesc no tiene fin

Ha pasado de jugar en Tercera hace seis años... a golear al Manchester United en Champions

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Y pensar que, según algunos críticos, el inicio de temporada de Nico Paz había sido discreto. Bastaron tres partidos consecutivos sin goles ni asistencias (Frosinone, Roma y Feyenoord) para que empezara a crecer el ruido a su alrededor. Quizá sea precisamente esta la demostración perfecta de la dimensión que ha alcanzado el argentino de 22 años: todos esperan que marque siempre la diferencia. Partido tras partido. Anoche, en una noche que quedará para siempre grabada en el corazón de los aficionados del Como -que en apenas seis temporadas han pasado de animar a su equipo en la Tercera categoría del fútbol italiano a ver cómo le marca marca cuatro goles al Manchester United en Champions-, el partido de Nico fue una auténtica exhibición. Es una prueba más de la consagración de este futbolista: ya no es simplemente un talento, ya no es una promesa de gran jugador, sino un auténtico crack capaz de marcar diferencias al máximo nivel. Después de tres partidos consecutivos sin ganar y de algunas críticas de más, fue él quien se echó el equipo a la espalda: gol y asistencia en Florencia, en el 3-1 ante la Fiorentina de su compatriota Mastantuono; dos goles y una asistencia en el Sinigaglia frente al United. Como ocurre con los grandes jugadores, él es el verdadero termómetro del equipo: cuando sube su nivel, sube el de todo el Como. Ocurrió en el debut contra el Leipzig y volvió a suceder anoche, para coronar un inicio de Champions de récord. Sólo Lamine Yamal (6 participaciones de gol) y Ousmane Dembélé (6) han superado a Nico (5) en estas tres primeras jornadas de Champions. Y, hablando de la posibilidad de heredar el '10' de la Albiceleste, hay un dato que huele a relevo generacional: Nico Paz es el argentino más joven (22 años y 43 días) en participar directamente en tres goles (dos tantos y una asistencia) en un partido de Champions League desde Lionel Messi (21 años), en abril de 2009 ante el Bayern. Preguntado por 'TNT Sports' sobre el partido, se expresó así: "Es una de las noches más especiales de mi vida, de mi carrera. No sólo para mí, sino también para el club y los aficionados. Nos hemos enfrentado a uno de los mejores equipos de todos los tiempos. Conseguir algo así en casa es increíble. (…) Es histórico. Es la primera vez que disputamos la Champions League y tenemos que aprovecharlo". Con el 3-0 en el marcador, después de que Nico firmara su doblete con un gol que es toda una declaración de su calidad y de lo completo que es técnicamente -sacrificio defensivo, recuperación de balón y una cabalgada hacia la portería culminada con un remate colocado con la zurda, ajustado al palo-, las cámaras enfocaron a un Mirwan Suwarso que parecía la viva imagen de la felicidad. El presidente del Como, verdadero arquitecto de esta obra maestra, debió de darse cuenta de que, en esta Champions, su equipo está adquiriendo una dimensión internacional: el mundo entero está empezando a fijarse en ellos. Siguiendo con las referencias cinematográficas, tan queridas a orillas del lago, lo del Como es un festival en el que muchos grandes autores están brillando, desde Cesc hasta Nico, pasando por Da Cunha, Baturina, Perrone y un inmenso Jacobo Ramón. Si creen que el 4-1 de un club debutante en la competición ante un gigante como el United ya es surrealista, es que todavía no han leído las palabras de Cesc Fàbregas después del partido: "Me arrepiento de los últimos diez minutos porque fui yo quien le dijo al equipo que bajara el ritmo, ya que tenemos otro partido y, con el 4-0, podíamos gestionar un poco". Imaginen a un aficionado del Como que, hace seis años, en Serie C, hubiera leído estas palabras: ni en sus mejores sueños. En el Como que hizo parecer pequeño e insignificante a un United desorganizado y nervioso faltaban Assane Diao (segundo máximo goleador del equipo esta temporada, con cinco tantos), Moise Kean, Jesús Rodríguez y un pilar defensivo como Trevo Chalobah. Pero Cesc no buscó excusas y se inventó una línea de tres mediapuntas sin extremos puros, formada por tres 'dieces' como Baturina, Nico Paz y Da Cunha (habitualmente juega de mediocentro, pero en sus orígenes era mediapunta o extremo derecho), que escondieron el balón a los ingleses. Lo que vimos ayer es la diferencia entre un equipo con una identidad de juego muy marcada, en el que todos creen firmemente en las ideas de su entrenador, y un equipo como el United, que sobre el terreno de juego parece improvisar. Hay algo que está claro: ante este Como, nadie puede permitirse improvisar. El equipo de Cesc tiene demasiadas soluciones a la hora de sacar el balón jugado desde atrás, y es altísima la intensidad con la que mueve la pelota y con la que está preparado para presionar inmediatamente al rival en cuanto pierde la posesión. Se habla a menudo de la diferencia de ritmo entre la Premier League y las demás ligas, pero anoche el Como casi pudo tomarse un respiro en comparación con partidos como el que disputó ante el Frosinone de Alvini en la Serie A. Mientras los ojos del mundo observan con cada vez más asombro y admiración, el festival de Como puede continuar. De este sueño, en Como, nadie quiere despertarse.

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Thursday, October 22, 2026

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