El Betis deja su carta de presentación con una remontada de Champions
Se sobrepone dos veces a una desventaja ante el Lille y termina ganando; Mbappé, expulsado
El Betis ha dejado su carta de presentación en su ansiado regreso a la Champions. Más de 20 años habían pasado desde la última vez que los verdiblancos escucharon la música de la máxima competición continental. Pero en su visita al Lille en Francia demostraron que este equipo comandado por Pellegrini y capitaneado por Isco nada tiene que ver con el que en su día vivió su primera experiencia entre los más grandes del fútbol europeo. Hasta dos veces lograron los verdiblancos sobreponerse a un marcador adverso hasta terminar sumando sus tres primeros puntos de esta fase de liga. Bartra, con dos sensacionales remates de cabeza, rescató a su equipo las dos ocasiones en que los de Davide Ancelotti lograron ponerse por delante en el marcador. Y Troy Parrott, demostrando que es un nueve con potencia y muchísimo gol, completó la vuelta al marcador para regocijo de los más de 800 aficionados béticos que acompañaron a su equipo en el Estadio Pierre-Mauroy, actual Decathlon Arena. El Betis regresó al torneo estrella de la UEFA con la intención de mirar a los ojos al Lille, pero pronto descubrió que cualquier desajuste se paga caro en la máxima competición continental. Los verdiblancos comenzaron con personalidad, tratando de combinar por dentro con Isco y de cargar el área rival. Roro dejó el primer aviso a los dos minutos, con un disparo que se marchó por encima del larguero. Pero los franceses no tardaron en encontrar el punto débil de la zaga verdiblanca, el costado derecho de su ataque, por el que no tardaron en hacer daño... El equipo de Davide Ancelotti, peligroso en las transiciones y en los centros laterales, castigó a los de Pellegrini en el minuto 12. Tiago Santos encontró en profundidad a Ethan Mbappé, que recortó a Facundo y puso un centro con rosca de zurda al segundo palo. Allí apareció Ueda, completamente solo, para cabecear a la red. El gol hizo perder claridad al Betis, que pasó de una puesta en escena prometedora a perder de golpe la clarividencia que había mostrado de inicio. Poco a poco, el equipo verdiblanco trató de recuperar metros, aunque le costaba encontrar precisión en los últimos metros. Antony acumuló varias decisiones desacertadas en las inmediaciones del área, hasta que en el minuto 33, tras una corrección del Ingeniero desde la banda, acertó con la elección. El brasileño recortó hacia dentro y filtró un pase a Bellerín que terminó provocando un córner. En la segunda jugada desde la esquina, Fornals puso un sensacional balón al área y Bartra, llegando desde atrás, lo cabeceó a la red para devolver la igualdad al marcador. La alegría del empate, sin embargo, duró apenas tres minutos. Junior llegó muy tarde a un balón dividido y estuvo cerca de cometer penalti en una acción que terminó en córner. No le hizo falta una jugada de pizarra demasiado elaborada a los franceses para marcar. Balón al área y Alexsandro, aprovechando la errática defensa en zona de los andaluces, se elevó por encima de todos y conectó un cabezazo a la escuadra, imposible para Valles. El 2-1 castigaba de nuevo a un Betis que había demostrado capacidad para reaccionar, pero que seguía concediendo demasiado en su área. Pese al golpe, los verdiblancos tuvieron una oportunidad inmejorable para volver a empatar antes del descanso. En el minuto 40, una contra espectacular terminó con Isco llegando por la izquierda y sirviendo un balón a Parrott para que lo empujara a la red. El delantero, sin embargo, se llenó de balón y remató por encima del larguero. Una ocasión clarísima que recordó a la que ya había desperdiciado ante el Levante con 2-2 en el marcador, en un encuentro que el Betis terminó perdiendo por 5-2. El irlandés, autor del gol de la victoria frente al Real Madrid el pasado viernes, volvió a ponerse de gol, algo que hace con una facilidad pasmosa, pero perdonó en la definición. El Betis regresó del descanso decidido a cambiar el rumbo del partido y apenas necesitó cuatro minutos para encontrar el empate. Parrott peleó un balón en la banda hasta provocar una falta y, en el 49', Isco puso el balón en el área para que Bartra volviera a aparecer como un delantero. El central catalán remató a la red y firmó su doblete, devolviendo la igualdad a un encuentro en el que los verdiblancos habían hecho méritos para no marcharse por detrás al vestuario. El 2-2 dio todavía más impulso al equipo de Pellegrini. Apenas un minuto después, Natan recuperó bien el balón en campo contrario y encontró a Antony en la frontal. El brasileño se acomodó la pelota para su pierna derecha y soltó un disparo que se marchó fuera por poco. El Betis había vuelto al césped con una marcha más y el Lille, pese a haber tenido un día más de descanso que su rival, empezaba a sufrir ante la velocidad y la determinación de los verdiblancos. La remontada se completó en el 53' en una acción que tuvo a Riquelme y Parrott como protagonistas. El extremo inició una gran conducción por el centro, resistió un agarrón y continuó avanzando hasta encontrar al delantero irlandés. Parrott encaró a Ngoy, se marchó por potencia y sacó un zurdazo cruzado al palo más alejado que terminó en la red. El 2-3 suponía el premio a la ambición del Betis y, además, la redención del atacante, que antes del descanso había desperdiciado una ocasión clarísima para empatar. El partido dio otro vuelco apenas dos minutos después. Natan tocó en el hombro a Ethan Mbappé y el futbolista francés respondió con un codazo en la cara del brasileño. El árbitro acudió al monitor del VAR para revisar la acción y, tras comprobar las imágenes, mostró amarilla al central verdiblanco y roja directa al jugador del Lille. No ha sido la semana de los Mbappé contra el Betis... Los franceses se quedaban con 10 cuando acababan de perder una ventaja de dos goles, mientras que los andaluces pasaban a disponer de superioridad numérica para afrontar el resto del encuentro. Pese a la expulsión, el Lille no se rindió. El equipo francés trató de apretar y siguió buscando el costado derecho de su ataque, la zona por la que más problemas había generado al Betis desde el inicio. Pellegrini respondió moviendo el banquillo para proteger la ventaja y evitar cualquier contratiempo disciplinario. Retiró al amonestado Natan para dar entrada a Valentín y dio descanso a Isco con la incorporación de Fidalgo. Pocos minutos después, sustituyó también a Facundo, que había visto una tarjeta amarilla, para introducir a Marc Roca. Con 2-3 en el marcador, a los de Ancelotti no les quedaba otra que mirar al área rival. Pero cada vez que adelantaban líneas el Betis encontraba espacios para correr. Antony, con un mal pase, desperdició una contra clarísima para buscar el cuarto. El partido parecía decidido, pero salió Giroud y le dio a los franceses el impulso que necesitaban para creer que el empate era posible. Provocó dos lanzamientos de esquina seguidos y tuvo el 3-3 en sus botas en una gran ocasión desbaratada por Valentín Gómez. Pero tras el susto, los de Pellegrini entendieron que tenían que defenderse con balón, con posesiones largas. Así consiguieron desactivar la efervescencia que había provocado Giroud y gozaron de alguna buena ocasión para sentenciar. Sobre todo un zurdazo de Antony que sacó Özer a córner y una contra final de Parrott. No hubo que sufrir más en el alargue para disparar el optimismo en Heliópolis. El regreso a la Champions más de dos décadas después no pudo ser mejor para un Betis que suma sus primeros tres puntos y buscará en casa ante Oporto y Feyenoord en las dos próximas jornadas intentar poner un pie en las rondas eliminatorias por primera vez en su historia.
Topics in this story
Gathered from external sources. Rights to this text belong to whoever originally published it.