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Saturday, September 26, 2026

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Iglesias Villanueva: "¿Nos equivocamos? Sí, pero no es para quemarnos en la hoguera"

El exárbitro, que es candidato a la alcaldía de su pueblo, se sincera en MARCA y cuenta los detalles de su fulminante salida del CTA.

· 2,660 words

La tranquilidad que se respira en Pontedeume (A Coruña) está muy alejada del bullicio y el estrés de un gran partido de fútbol. Ignacio Iglesias Villanueva nació en este pequeño municipio gallego de cerca de 7500 habitantes hace 51 años y, tras 34 temporadas en el mundo del arbitraje, ahora afronta el reto de presentarse a la alcaldía del pueblo como candidato del Partido Popular. El colegiado atiende a MARCA y se sincera sobre su sorprendente salida del CTA, las disculpas públicas que le invitaron a pedir, Negreira o la relación con su hermano Javier, actual árbitro de VAR en LaLiga. Pregunta. ¿Cómo lleva cambiar el arbitraje por la política? Respuesta. Me ha cambiado porque ahora estoy muy presente en Pontedeume, en las cosas que suceden aquí. Es un cambio importante porque yo no soy un político profesional. Yo soy un vecino de Pontedeume con inquietudes, pero no tengo esa vena política. Estoy conociendo el funcionamiento, aprendiendo mucho. Es un aprendizaje brutal en muy poco tiempo. Estoy en ese proceso. P. ¿Qué cualidades del arbitraje se pueden aplicar a la política? R. Sí que hay un paralelismo. No sé si entre la política y el arbitraje, pero sí entre la política y la gestión. Al final arbitrar es gestionar cosas. Tu propia carrera, tu propio proyecto deportivo... Y luego estás gestionando continuamente con jugadores, directivos, entrenadores... Lo que haces es gestionar personas. Yo hago esa comparativa porque en política, lo que estoy viendo, es que tienes que gestionar personas: gente de tu equipo, vecinos... Hay cierto paralelismo. P. ¿Está disfrutando de ello? R. Sí, estoy descubriendo cosas nuevas y estoy conociendo mucha gente. Mucha gente de aquí que los conozco de siempre, pero nunca había hablado con ellos o nunca me habían manifestado sus inquietudes con respecto a Pontedeume. Los principios siempre son bonitos. También encuentro gente que está desencantada con con el tema de la política y quiero animarlos, quiero contagiarlos con la ilusión que nosotros tenemos ahora y que confíen en nosotros. P. Que mucha gente ya lo conozca de su etapa como árbitro, ¿es bueno o malo? R. Yo confío en la gente. Soy de Pontedeume de siempre y siempre me han apoyado. Cuando me he equivocado han estado ahí para decirme que no pasaba nada, aunque ellos fueran forofos de ese club. Y cuando me ha ido muy bien también están ahí apoyando. A la gente de Pontedeume nos encanta que alguien del pueblo triunfe en lo que sea. P. ¿Cómo surge la opción de entrar en política? R. Nunca tuve interés extremo por la política. Me lo habían propuesto hace un tiempo, pero yo estaba metido en la en la vorágine del arbitraje, en esa burbuja que te lleva de un lado para otro continuamente. Ahora me lo volvieron a proponer y la verdad es que la idea que tenemos de Pontedeume encajó. La gente que habló conmigo me pareció gente seria, gente que realmente van a apostar por Pontedeume. El Partido Popular está gobernando la Xunta de Galicia y está con esa disposición de que hay que invertir en Pontedeume. P. ¿El arbitraje y la política son profesiones con un nivel de estrés superior al de la media? R. Yo tengo más experiencia en el arbitraje, donde tomas decisiones al momento y esas decisiones afectan al partido. En política las decisiones son más mesuradas, se valoran más, se ponen encima de la mesa y se calculan los riesgos que que haya. P. ¿Se ve como alcalde? R. Sí, claro. Si esto me lo preguntas hace unos años te diría si estás de broma, pero ahora sí porque estoy con la cabeza en ello. Es un deseo. Vamos a ir a por ello. Estamos en el camino y nos queda despertar un poco a la gente. Estamos en una labor ahora mismo de escuchar porque el voto en Pontedeume de autonómicas y de nacionales es del Partido Popular. P. Ha arbitrado 176 partidos en Primera en nueve temporadas y luego estuvo cuatro años en el VAR... ¿Qué le debe al arbitraje? R. Le añades seis en Segunda división, nueve en Segunda B, más todo el fútbol base... Al final fueron 34 temporadas metido en esto. Eso te forma como persona, te ayuda a crear una personalidad muy definida. Yo empecé con 14 años, tenía una responsabilidad que otros amigos míos no tenían. Yo tenía que ir a arbitrar, tenía que estar a una hora en un sitio, tenía que preparar mi bolsa... Tenía que hacer una serie de cosas que ninguno de ellos hacía. Luego llegó un momento en mi vida que tuve que decidir entre mi profesión, que era la de profesor, y el arbitraje. Elegí el arbitraje porque era una pasión y eso te va formando. Vives muchas situaciones, conoces a mucha gente, viajas mucho y estás ante situaciones de tensión, pero las vives disfrutando. Vas adquiriendo una serie de recursos y mecanismos que te hacen ser mejor. No cambiaría esa etapa por nada. P. ¿Cómo ve la situación actual del arbitraje? R. Todo lo que esté en torno al arbitraje siempre va a ser polémico, pero creo que goza de buena salud. Seguimos necesitando que la gente comprenda normas, cambios... Pero creo que se está haciendo un trabajo de difusión desde el CTA muy bueno para conseguir eso. Al final, el fútbol tiene un componente que es el pasional, que el que quiere entender va a hacer ese esfuerzo por entender, y el que no quiere entender no lo hará. En el sentido de que, si es algo que perjudica a mi equipo, pues no me vas a convencer y si le favorece me vas a convencer. Yo creo que se está haciendo un buen trabajo con la reforma de la Federación que ha hecho Rafael Louzán desde que llegó. P. ¿Somos muy duros los periodistas y aficionados con las críticas? R. Yo diría que a veces sí. Me da la sensación que a veces es a propósito. Ahora estamos en un momento en que los árbitros están reconociendo errores a través del CTA con el famoso 'tiempo de revisión' y parece que eso pues no vale. Al final eso está sirviendo para tomar nota y decir: 'a nosotros nos quitaron tres puntos aquí, o tal'. Al final el error está en el arbitraje, en el fútbol. No solo de los árbitros, sino de jugadores, de entrenadores... Todos estamos cometiendo errores. Ese fin idealista que algunos tenemos de que ojalá que todo el mundo actuase con más naturalidad lo veo como algo imposible. Porque el fútbol a día de hoy es una empresa. No es solamente deporte, es un negocio. Cada uno tiene que mirar por su negocio. P. ¿Le parece que son pocos comprensivos los exárbitros que comentan en medios? R. Sí, tengo la misma sensación. Yo creo que se pierde un poco la perspectiva. Cuando abandonas esa burbuja arbitral en la que estabas y pasas a otra fase de tu vida donde ya no estás tan en contacto con eso pierdes un poco la perspectiva de cuando tú estabas y te equivocabas. Al final, lo que lo que le interesa al aficionado es saber si le han perjudicado o le han beneficiado. Se quedan con eso. Yo creo que sería bueno inculcar el aprendizaje de saber por qué y ponerse en la piel del árbitro. Por otra parte, el árbitro también tiene que ponerse en la piel de ese entrenador que está siendo cuestionado, de ese jugador que está en un mal momento en su equipo... Por eso te hablaba antes de lo importante que es la gestión y anticiparte a las cosas antes de que sucedan. P. Muchos dicen que los árbitros forman un 'lobby', ¿se defienden demasiado entre ustedes? R. ¿Si no nos defendemos nosotros, quién nos va a defender? No es que sea un lobby, es una cuestión de compañerismo. Sabemos que hacemos una labor complicada que siempre va a ser criticada. Cuando tú tomas una decisión, lo que es bueno para uno, es malo para otro. Cuanto más juntos y unidos estemos, mejor le irá al arbitraje. P. ¿Considera que hace falta reconocer cuando los árbitros hacen las cosas bien? R. El acierto a nadie le interesa. Lo que interesa es lo que es noticia, y lo que vosotros sacáis es el error. El error y las consecuencias de ese error: a quién perjudica, declaraciones de la persona perjudicada... Eso es lo que vende y lo que es noticia. Nos encantaría que alguien dijera: qué buen partido ha hecho este chico, qué buen arbitraje... Y que dijera por qué: pues aquí ha aplicado la ventaja, esta entrada que era roja ha sacado roja... Se está haciendo cada vez más, lo que pasa es que aún no es suficiente. Por otra parte, creo que tampoco deberíamos necesitar eso. Nosotros vamos a hacer un trabajo. Nos podemos equivocar, sí. ¿El hecho de equivocarnos a lo mejor es para quemarnos en la hoguera? Por supuesto que no, pero reconocer que se ha hecho un buen arbitraje nos ayuda mucho. Cuando un futbolista, entrenador o directivo sale a la palestra después de haber perdido y dice que han jugado mal, muchas veces se le olvida el arbitraje. Pero, inmediatamente, muchas veces el periodista pregunta por la jugada polémica del minuto que sea. Entonces ya estamos metiéndolo en lo que nosotros queremos. Yo ahí os echo un poco la culpa. Esa persona no iba a hablar de ningún tipo de polémica, pero como vosotros sabéis que interesa eso, pues le preguntamos. Forma parte del negocio en el que estamos en este juego. P. Le tengo que preguntar por una acción. En un Elche-Cádiz de enero de 2023 hay un gol muy polémico, usted comete un error estando en el VAR y luego publica una carta disculpándose. ¿Qué pasó? R. Fue un momento difícil porque fue un error estando en el VAR, donde se supone que tienes las cámaras y tienes todo lo necesario para corregir o advertir al árbitro. En una jugada previa al gol hay una situación de fuera de juego y el gol acaba subiendo al marcador. Nosotros no la detectamos. No la detecté yo, no la detectó el AVAR, no la detectó el asistente y el árbitro mucho menos porque no tiene la posición. Es un error grave. Yo asumo esa responsabilidad y pido disculpas en una carta que saco. Sobre el contenido de la carta, en general en mi vida creo que no tenemos que pedir disculpas por errores cuando estamos en un contexto de un partido de fútbol. Creo que no porque cuando estamos arbitrando cometemos muchos pequeños errores y otros más llamativos. Pero es que me equivoco yo, se equivoca el delantero que falla el uno contra uno contra el portero, se equivoca el portero que sale en falso y le marcan un gol... Entonces yo no consideraba que debiese de pedir disculpas por eso, pero es verdad que se habló conmigo y me pidieron si se podía hacer en ese caso concreto por la repercusión que había tenido. Yo accedí y mucha gente me felicitó y me dijo que qué bien que un árbitro pida disculpas, pero yo realmente no lo sentía. No sentía eso y a mis allegados se lo hice saber porque me llegaron infinidad de mensajes de lo bueno que era ver eso y mi sentimiento no era ese. Pero convenimos que era lo apropiado en ese momento. Lo hice y nada más. P. Pasan unos meses y llega el Valencia-Real Madrid, con la roja a Vinicius por agredir a Hugo Duro. Usted estaba en el VAR y no enseñó la agresión previa de Hugo a Vinicius. Se habló de información sesgada. ¿Qué paso en aquella sala VAR? R. La situación fue como como tú dices. Hay un primer agarrón del portero y luego el posterior bofetón en esa situación. Nosotros advertimos al árbitro y pusimos la imagen del del bofetón. Fue una situación un poco extraña porque yo admití de nuevo la culpa de esa jugada, pero es verdad que cuando el árbitro va al monitor puede ver completamente la jugada también. Cuando hay una tangana se pueden pedir las imágenes de los hechos anteriores. Yo asumí aquella situación, pero la realidad es que era un poco más compartida entre todo el equipo arbitral. No estoy diciendo nada que no se sepa y, sobre todo, que la gente del arbitraje no conozca. Todos sabemos cómo funciona eso en circunstancias como la que sucedió aquel día. La situación acabó así y aquel día fue el último partido que yo hice en la sala VOR. P. ¿Se arrepiente de algo de aquel día? R. No, en ese sentido no. Fue el final de mi carrera, pero no fue realmente por ese partido. Nosotros teníamos otra circunstancia dentro de la antigua Federación que fue lo que hizo que, no solo yo, sino otros seis compañeros, no siguiésemos actuando con el VAR. Nosotros, de la mano del CTA, habíamos hecho una propuesta para que hubiese un cuerpo específico de VAR porque creíamos, creemos y todo el mundo entiende que la especialización es un poco el secreto para mejorar y ser más profesionales. La Federación en su momento dijo que no quería hacer eso y, sorprendentemente para nosotros, en aquel momento, el CTA que dijo que les parecía bien. Nosotros intentamos seguir hablando con la Federación para para que eso fuese adelante y bueno, ahí hubo una negativa. Paradójicamente, con la llegada del nuevo presidente de la Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, la primera medida que se toma en torno al arbitraje es crear un cuerpo específico de VAR. Por eso, si vuelvo a la política, veo lo importante que son las personas y la gestión de las cosas. Y este es un muy buen ejemplo: alguien que no quiere mejorar y le parece que las cosas están bien así, y otra persona que llega y su primera medida es decisiva para que el cuerpo específico de VAR funcione mejor. P. Si hay algo que ha corrompido el sistema arbitral es Negreira. ¿Qué le parece esa corrupción en fútbol y política? R. En ambos casos es una auténtica lástima. Es una pena. Ese apellido que tú has citado va a seguir ligado al arbitraje para mal. Y lo peor de todo es que cuando manchas algo la mancha es muy difícil de de borrar. Explicar que no haya tenido nada que ver en otras cosas es muy difícil y yo entiendo que la gente no se lo crea porque tenía un cargo de relevancia en el Comité Técnico de árbitros. No es ético, no es moral y no procede que haya que haya sucedido eso. Con lo cual, el daño al arbitraje es irreparable. Va a tener que pasar mucho tiempo y, aun así, se recordará siempre. Aunque se demuestre que no ha habido nada y que no ha pasado nada, eso es así. P. Que no se me olvide preguntarle por su hermano Javi (es árbitro de VAR). ¿Le da un toque de vez en cuando? R. No, no. Lo dejo que haga su trabajo. Él es un gran profesional. Hace muy bien su trabajo en el VAR. Lo que sí hacemos es hablar de jugadas, porque yo, cuando tengo alguna duda, le puedo consultar. Pero nada más que eso. No ejerzo de hermano mayor, él tiene que hacer su vida, su trabajo y simplemente le hago consultas casi de aficionado. P. ¿Tiene amigos dentro del arbitraje? R. Sí, claro. De hecho ya hay mucho exárbitro entre mis amigos. Pero sí, algunos aún quedan algunos con los que tengo muy buena relación. Como dice un amigo mío, es lo que vamos a llevar. Cuando estás en cualquier actividad deportiva o política, lo que te vas a quedar son las experiencias y los amigos que hayas cultivado en esa época. Estoy muy contento porque son pocos, pero los que son, son amigos de verdad.

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