Un regreso feliz truncado al final
Turirientes volvió a jugar tras dos partidos sin hacerlo y nada más pisar el césped adelantó a la Real, pero al final su primer gol del curso no sirvió para lograr la victoria
Beñat Turrientes no tardó en aprovechar su vuelta a los terrenos de juego con la Real Sociedad, después de no tener minutos en los dos últimos encuentros, tras haber jugado en los seis primeros del curso y en cuatro de ellos como titular, y antes de que pasasen 60 segundos desde su entrada al campo en Bélgica adelantó al conjunto txuriurdin al aprovechar una falta de entendimiento entre Van de Perre y el portero Koffi. Turrientes fue la solución a la que Pellegrino Matarazzo recurrió en el descanso del partido en Lovaina, con 0-0 en el marcador y la evidencia de que el doble pivote formado por Jon Gorrotxategi y Yangel Herrera dejaba a deber en la creación, lo que influyó en las poquísimas oportunidades que hubo para marcar. El 8 se había quedado inédito ante el Valencia, antes del parón, y frente al Dépor, después, y por lo que esa acción seguro que le sirve para recuperar la confianza que podía haber perdido, lástima para él que la Real no pudiera aguantar esa ventaja que había logrado, porque muy poco antes del pitido final el joven jugador local Keita puso el que sería 1-1 definitivo. Fue la primera diana que Beñat Turrientes aporta en esta temporada 2026-27, dedicada como siempre al cielo en honor a su padre, fallecido hace unos años cuando él era un niño. El internacional logró tres el curso pasado, en el que estuvo a punto de salir de la Real en enero, una decisión que cambió la llegada de Matarazzo, con el que contó mucho más que con Sergio Francisco al inicio. Turrientes trabajará ahora para volver a entrar en la rotación de un Matarazzo que no había echado mano de él en los últimos dos partidos y que en la víspera de la cita en Lovaina pidió más de él. El tanto puede ser el primer paso para regresar de manera más habitual al equipo titular de la Real.
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