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Saturday, September 12, 2026

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Soccer

Hablemos de Diomande...

La contracrónica del Real Madrid -Rayo Vallecano

· 662 words

En la noche de Diomande, otra vez Arda. Y menos mal. En su versión corta, 15 minutos, el turco dio un recital para acabar con los pitos del Bernabéu y lanzar un mensaje: si alguien debe ser intocable en el Madrid, es él. Pero hablemos de Diomande. Aún no sabemos si es un crack o no. Y cuando has costado 140 millones eso es un problema, aunque no sea culpa suya. Pero sí, es evidente que el precio le va a perseguir mucho tiempo. Ante el Rayo, Mou le dio su primera oportunidad en el once y pasó de puntillas. Porque, y volvemos al precio, al fichaje más caro de la historia hay que pedirle más que dos buenas carreras por la derecha. Igual en la ubicación está el problema, porque Diomande siempre jugó en la izquierda. El Bernabéu por ahora le tiene fe y se porta bien con el chico, que al menos es trabajador. Pero no va a ser fácil encajarlo en el once, porque con la BMV intocable, su sitio debe ser para Arda Güler, el mejor del Real Madrid. Sin hacer ruido, Bernardo se adueñó del partido. O mejor dicho, de la primera parte. Obviaremos la siesta que se echó el Madrid en la segunda mitad. Hasta el descanso, lo que él quiso. Como si nada. El portugués es puro fútbol. Lo lleva dentro, en las piernas y en la cabeza. Formó pareja en el medio con Valverde y terminó haciéndose con el centro del campo por completo, dejando a Fede hacer lo que mejor saber, descolgarse para asomarse al área rival. Y mientras él, a jugar, haciendo que todo girara a su alrededor con sentido. Un grandísimo fichaje que puede valer oro en las grandes noches, por su calidad y experiencia. Y si Mou lo juntara con Güler... Por desgracia del Bernabéu, no coincidieron en el campo. El lateral izquierdo rompió el partido en tres minutos. Primero, forzando un penalti con Lejeune. Después, con un golazo tras una pared con Mbappé. Carreras vuelve a disfrutar de su mejor versión a las órdenes de Jose Mourinho, que ha sabido tocar las teclas adecuadas para levantarle el ánimo tras el final del curso pasado y el fichaje de Cucurella. El chico, lejos de hundirse, ha dado un paso al frente y vuelve a jugar con determinación y personalidad. No recuerdo quién fue el último entrenador que hacía a los jugadores activarse con ejercicios de velocidad tras salir del descanso. Con Mou, se acabó lo de salir del vestuario y quedarse parados hasta que el árbitro pite el inicio de la segunda parte. Algo tan básico para la mayoría de los equipos pero que en el Real Madrid no se hacía. El mejor del Rayo. De largo. El único que se resistió a la manifiesta superioridad del Real Madrid en la primera parte y que buscó la revolución en la segunda. Dejó su sello cada vez que tocó el balón y dejó una delicatessen con su toque de puntera para sorprender a Courtois y hacer el 3-1. Seis goles en cinco jornadas y mucho fútbol para llamar a las puertas de la selección. Raro sería que De la Fuente no le convoque el viernes. Ni cuando el Madrid gana bien Courtois pasa inadvertido. En una noche en la que el equipo blanco se puso 3-0, el belga tuvo que hacer cuatro paradones. Lo de siempre, ya sea Liga, Copa o Champions. Courtois es un seguro de vida para el Madrid y seguramente el jugador más determinante del equipo desde 2018. El turco salió a falta de 15 minutos para el final y sacó al Bernabéu del sopor y a su equipo del letargo de la segunda parte. De repente, los jugadores del Madrid encontraron un socio en cada rincón. Siempre Güler al apoyo para recibir y sacar su zurda a pasear. Un breve recital que dejó al Bernabéu con un mejor sabor de boca tras una segunda parte para olvidar.

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