Ni Julián pensaba revertir su situación tan pronto...
La contra crónica del Atlético-Deportivo
Dos goles le han bastado a Julián para recibir el perdón. Al menos, de la mayor parte del Metropolitano. Salvo el fondo, que le recibió de nuevo con música de viento, el resto del estadio coreó a la Araña con el 1-0. Al grito de Julián del speaker... llegó el "Alvarez" de un amplio sector de los casi 70.000 aficionados que casi llenan el estadio. La realidad, que pocos esperaban (dentro del club) que el argentino diera la vuelta a su situación. Al menos tan pronto. Dos gples le han bastado. Pasó en Stuttgart, donde Marc Pubill falló (entre otras) la jugada que acabó con el gol local. Ante el Deportivo, como en otros encuentros de la temporada, se vio a un central irreconocible comparado con el del curso pasado, cuando llegó como lateral y Simeone le convirtió en uno de los mejores centrales de LaLiga. De momento, poco queda de la versión top del ex del Almería. Pronto, así confían en la caseta, llegara el que asombró hace justo un año. Vulgar. Así puede definirse la primera parte del Atlético ante el Deportivo, que manejó mejor el esférico y quiso hacer más que un equipo, el rojiblanco, con pocas ideas y cero intensidad. Apenas dos chispazos de Kang in, apenas dos momentos de inspiración, hicieron peligrar a la meta visitante. Ante el Stuttgart ya pasó que los del Metropolitano no saltaron al verde con la actitud adecuada. Como en Alemania, por cierto, la Cholina funcionó en el descanso y el equipo resurgió. No había pasado apenas nada en la primera media hora de un Atlético-Deportivo más que insulso hasta que un balón lateral sacado por un Yeramay, que minutos después dejó retratado a Barrios con una genialidad, la puso en el área. Dudó Oblak en la primera, pero no así sacando un gol claro a un Amatucci que es la última víctima del esloveno. Una más. "Respeto al que siempre nos respetó. Giménez uno di noi". Así rezaba la pancarta del fondo sur del Metropolitano para recibir a uno de los suyos. Sin duda, Josema es uno de los futbolistas que más calado en una hinchada que valora los que no regatean esfuerzos. De ahí los cánticos y la ovación cerrada de la afición para recordar a Giménez que siempre será un rojiblanco más.
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