Partidazo de Arda, Valverde... y Courtois
La opinión de José Vicente Hernáez
Todavía no se sabe qué fue antes, si el huevo o la gallina. El que no vio este partido y se enteró a última hora de que el Madrid lo ganó 4-1 pensaría sin duda que fue pan comido. Pues no, nasti de plasti. Bueno, sí, pero sólo a partir del 2-0 (en el minuto 52). Mucho antes, con 0-0 en el marcador, le tocó sufrir un poco al Bernabéu. Rüdiger salvó una ocasión de gol en el minuto 6, en el 28 empezó el recital de Courtois, con un paradón de aquí te espero, en el 32 Nusa pegó un pepinazo que llevaba camino de la escuadra pero se estrelló en la espalda de Rüdiger, en el 41 salvó Courtois el 0-1 ante un Nkonko que estaba más solo que la una. Y el Madrid habría llegado al descanso vivo de milagro de no ser porque Bernardo Silva marcó el 1-0, un gol que, por cierto, se le escapó por los pelos a Arda Güler. Y, hablando de Roma, fue también un partidazo de Arda Güler, al que el Bernabéu le dedicó otra ovación cuando fue sustituído. Nada más empezar la segunda parte le dio un pase de gol a Valverde, que no lo fue por poco. Y cinco minutos después mandó al Leipzig a boxes con el 2-0, tras recibir un pase de Mbappé, en la única jugada potable quizá de Bellingham en todo el partido. Con él, el Madrid es otro. Y, finalmente, también fue un partidazo de Valverde, al que le sienta el lateral derecho como anillo al dedo. A él no le gusta jugar ahí, pero al madridismo le encanta. Y el equipo lo nota. Pudo hacer un gol y salvó el 2-1 del Leipzig en el minuto 56, lo cual habría puesto de los nervios no sé si al equipo, pero al Bernabéu seguro que sí. Defendió muy bien, pese a que tenía que estar encima de un Numa que es un pelotero de mucho cuidado, aunque para fortuna del Madrid el Leipzig no supo utilizarle debidamente
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